“SALIENDO DE LA MATRIX; ENTRANDO EN LA SIMULACION”
(Por: “GRIFFOS DE NNEONN”)
Cuando
la realidad de la Matrix se va enrareciendo y todo lo que suponíamos era una
sustancia con posibilidad de ser cognoscible,
con la sospecha de que podríamos algún día conocer los mecanismos secretos de
su avatar mecánico. Una sustancia multidimensional, limitadamente perceptible
pero no medible; cuando todo grita con un sordo grito de violencia y el
tinglado pareciera desplomarse en la frenética danza del espectáculo. Cuando
haciendo un ejercicio de arqueología nos encontramos solo con los restos de un
enigma que viene oxidado y sin el diseño primordial; mecanismo artilugio de
Antecitera.
Cuando un día cualquiera comenzamos
a bucear, casi sin aire, en busca de una bolsa de oxigeno dentro del mar
digital. Como Artistas Artificialistas
que comenzamos a navegar a tientas dentro de los circuitos de la gran
simulación (esa gran construcción, que pareciera diseñada para mantener
atrapada a la sociedad dentro de las ruedas hámster del consumo y el
divertimento frívolo) intuimos que hay tesoros a descubrir y sublevaciones espirituales
a estudiar.
Las posibilidades de creación
(plástica, literaria, cinematográfica) lo mismo que la crítica directa, asume a
veces los matices de una resistencia desencantada e irónica unas veces; y
en otras ocasiones, bordea los límites
de la desesperanza; todas las búsquedas están al orden del día. Todo está más
ralo, el ambiente está comenzando a sentirse más denso. Los fenómenos se
repiten en bucle y otras veces aparecen en la esfera pública noticias que
parecen filtrarse a la realidad mediática, como bromas y experimentos sociales
que parecen poner a prueba, los límites políticos de una sociedad y las leyes
de la física elemental. Y para colmo los “grandes líderes” se comportan como
muppets de una pantomima sangrienta; un gran teatro del guiñol; teatro de la
crueldad a escala planetaria. A esta nueva realidad la van instalando en la ventana de Overton, forzando los límites
de lo aceptable, moviendo el péndulo hacia experimentos sociales, políticos y
sanitarios extremos; que pasan en pocos meses, de ser excepciones, a normas
establecidas y grabadas afuego sobre las conciencias. Pero sabemos que esas
tragicomedias ya no nos hacen reír ni llorar; simplemente ya no nos
identificamos con estas falsas puestas en escena; los guiones han perdido calidad y para una
gran masa crítica de jugadores-actores
comienza a extenderse un malestar cercano al vacío, una retirada; con la
certeza de que en estos escenarios, ya no los interpretan.
Las computadores, que realizan un
continuo destilar en los laboratorios digitales de la memoria colectiva. Los
ciborgs programadores que convierten un ruido en algo que simula una melodía.
Los bites y los símbolos matemáticos que diseñan vectores y renderizan mapas de
bites cada vez más sugestivos tomando de las enciclopedias, las cinematecas,
las pinacotecas, los archivos memorísticos de civilizaciones perdidas
registrados en las bibliotecas de babel. Millones y trillones de opciones que
se optimizan para el consumo de otras
máquinas. Las miradas perdidas como una arqueología de la sorpresa o de la
búsqueda. Las bocas en cientos de miles de aperturas generando una bocanada maremágnum de miríadas de
gestos y palabras que pudiesen remitirse a coitos orgiásticos o gemidos de
dolor, podrían conformar una galaxia de expresiones; ahora también pueden quedar plasmados en una fotografía
en blanco y negro con visos sepia, que imita casi a la perfección el dolor
humano, y que puede ganar un reconocimiento en un gran certamen de fotografía
artística; de igual manera y en el otro extremo, estos gestos de ejemplo pueden
quedar reducidos a la mínima liturgia
semiótica de un meme.
Como ciudadanos de un avanzado SimpCity que intentamos proyectar
nuestros sueños dentro de un juego virtual, podemos estar asombrados y
extasiados en las altas cumbres de una sofisticación cada vez más compleja, o a
un paso de quedar decantados, en un simple gesto de muerte súbita bajo los reflectores,
al darnos cuenta de que estábamos intentando cruzar las fronteras de un gran estudio-condado diseñado dentro del Show
de Truman.
Todo el universo estético,
multiplicado, sintetizado y entrando en derivas de ramificaciones arbóreas y
fractales, donde millones de pinturas de monstruos digitales se hibridan en una
pantalla laberinto; acechan luminosos minotauros, al lado de revivals futuristas de viejos maestros
de la pintura flamenca navegando sobre las estrellas. ¿Acaso, los niños que
patinaban en el hielo de un cuadro de Brueghel, y que miraban hacia arriba con
las bocas abiertas, habían descubierto algo
más que estaba observándolos?
Como exploradores y Artistas Artificialistas sabemos que
navegamos la ola, cabalgamos el tigre como dijera Julius Evola (llegados a este punto, entendemos que
algunos filósofos de las corrientes tradicionales y consideradas conservadoras
y místicas, guardan en sus postulados más profundos un acto puro de rebelión
contra las normas de la gran empresa); también, como táctica de emboscadura vital, ponemos
las trampas a la bestia. Como anotó en
de sus charlas Armando García Ramírez, (artista y uno de los que desde hace
tiempo en sus lecturas y en su práctica artística intuyó sueños y pesadillas): “tenemos que venir con humildad desde la
tradición, y poco a poco, dar el salto a estos nuevos escenarios; pero debemos
estar advertidos El golem del panóptico digital asecha; sabe que nosotros
estamos creando y al mismo tiempo entrenando sus operaciones; por lo
tanto, tenemos que ser cada vez más inteligentes y creativos. De lo contrario
podemos convertirnos, en simples números devorados por el algoritmo”.
Proponemos una cultura crítica, en
donde el humor y el horror vayan de la mano. Creación y experimentación;
movimientos fluidos dentro del arte, el diseño, la música; actuando afuera y adentro del mainstream corporativo.
En cuanto a la música de masas; creemos
que lo que representa a buena parte de la juventud despierta latinoamericana no
son Bad Bunni (el conejo fetiche de la corporación); ni Karol G (la mala niña adocenada
de la compañía). Así estos y otros sean elevados a los altares mediáticos de
las grandes corporaciones, que quieren para su negocio seres narcotizados e
idiotizados bajo ritmos sincopados y sintetizados por los controladores-diseñadores del instituto Tavistock. Ritmos
codificados, que ahora golpean en el fondo de úteros plásticos de las M.W.M. (Mega-Whores-Mutantes); amplificando
sonidos de cables eléctricos que chisporrotean dentro de los cerebros de
jonkies amnésicos, con mensajes redactados y encriptados por los nuevos
publicistas, herederos de las tradiciones psicológicas y psiquiátricas de la
época dorada del MK-Ultra: “Que te muerdo
la cosita,… sí señor, que te meto la vergota,… como no;… que te pongo en cuatro
patas y te encimo las pelotas… Hay bembón”.
Y así ad nauseam.
(Aclaramos:
no nos metemos con los primeros raps de los poetas urbanos de Chicago, New York y Detroit,
de los 80. No estamos hablando de los primeros rapsodas en la línea; muchos de los cuales
ahora reposan en los Gangsta Paradise. Ellos sí estaban creando una poesía
nueva llena de oscuridad y luz; ni tampoco nos metemos con algunas creaciones
de ciertos grupos latinoamericanos y españoles; muy pocos dos o tres; como “Calle
13 y Residente” que se pueden sacar de esa corriente publicitaria y comercial.
Ya sabemos todos a que nos referimos)
Volviendo al tema de arriba: No son estos atrapaditos; no son estos orbitadores-peleles de fiebre de sábado por la noche; son otros, los que comienzan a despertar. A veces ese despertar, es ir hacia las raíces de una cultura de masas, otra, que tenía pedigrí; que no estaba coptada del todo; que merodeaba en los sueños y pesadillas de un Aldoux Huxley y George Orwell. Que dejaba una impronta de pantalla catatónica en un canal muerto de William Gibson; o el sueño lisérgico de un navegante cualquiera, con gafas para mundos virtuales, aportada en alguna novela a nuestra realidad por Bruce Esterling. Es por eso que a veces, cuando aminora el ruido de las bajas frecuencias; te miras habitando el desasosiego y casi terminas como uno de esos cientos de youtubers improvisados, que se asientan a rumiar sus pensamientos dentro de un carro viejo, grabándose en monólogos de reflexión con la cámara del celular al frente. Y muestran con ironía como despertar a veces, es intentar expresar un malestar o sencillamente comenzar a desertar del espectáculo. No jugar más, renunciar, ya que el juego está amañado y los crupieres del casino y sus amanerados animadores; maestros de ceremonias pseudo-hípsters, tienen todas las cartas marcadas para que la casa siempre gane.
Se impone entonces una experimentación
a fondo con las nuevas tecnologías llevando sus posibilidades a nuevas
fronteras. En el campo de las letras, navegar todas la variantes de la gran
literatura fantástica latinoamericana desde la invención de Morel; pasando por
las oxidadas galerías piranechianas
de un mundo en proceso de demolición controlada, expresados en el sueño pesado
de el Juntacadaveres en “El astillero”
de Onetti. Estamos merodeando en el puerto con el sabor de una copa de anís en
los labios, mientras todo se hace pedazos. Esa lancha que se acerca bajo la
tormenta y la mar picada. Un pequeño vapor, que nos lleve fuera en busca de la
libertad o de la muerte.
Nuestra casa está tomada, como en
el cuento de Cortázar y hemos cerrado las ventanas para habitar nuestras
pesadillas. También somos espectros y fantasmas que hacen ruido dentro del
castillo diseñado por un Kafka ciber
punk. Todos estos viejos maestros están al orden del día Thomas Ligotti; E.A.
Poe, Marie Schelly, Karel Čapek, Rimbaud
también, en su bodega de Abisinia. Sus errancias y derrotas; el absurdo de sus
creaciones, su imaginería psiconáutica y sus delirantes poesías. Todos ellos y
otros más; se hacen ahora importantes, porque sus profecías se están cumpliendo
y habitamos el jardín tecnológico en donde, desde el un futuro a su pasado,
llegaron parte de sus desasosiegos, algunas de sus intuiciones de videntes del
fuego y parte de sus heridas. Habitamos un paisaje digital: (Algunos androides toman la siesta mientras sueñan con ovejas electricas) Queremos retomarlas; (esas visiones) reinterpretarlas libremente
para todos nosotros; luego destinarlas como legado y referente a los jóvenes que
todavía están buscando aguas más profundas. Gente con la mirada de la milla, a bordo
de la nave de los locos y otros que van acompañados de cargas de profundidad
para una inmersión, destinada bucear dentro de la maquinaria, en una larga jornada de 20 mil leguas de viaje
purpurino.
La visión es cuántica y como
cometas errantes entramos en nuevas autopistas, liberados por fin de temores
sabemos que:
Nos encontramos con filósofos de
mucho kilometraje y mundo; escritores y críticos de la calle; con destellos de
humor lacerante:
https://youtu.be/PBKMnaSow8g?si=hwKFIYf2CyDaBoFF
Granjeros cristianos blancos, que
desde la América profunda, comienzan a replantear si todo el espectáculo que hasta
ahora no es más que fast food para
atiborrar de basura a las mentes del rebaño Matrix. El guion perfecto para
crear la granja robótica trans humanista:
https://youtu.be/3DwJ2jiTvEM?si=tOKf9o68Xhx7qK3k
Artistas que se niegan a ser los clowns y animadores de los señores tecno feudales; y aunque jugamos en
desventaja, ya que todas las tecnologías vienen del norte global y serán cada
vez más privatizadas, centralizadas y monopolizadas; todavía se puede actuar en
las grietas del sistema. Músicos y poetas que comienzan a colgar sus melancolías funcionales de resistencia.
Reflexiónes afiladas y de humor lacerante, como una forma de exorcismo que se
protagoniza frente a un público ávido de la stand
up comedy tradicional, que se acerca
ellos buscando recibir un cataplasma de
optimismo (ese barato sucedáneo de la
autoayuda muy en la corriente de psicólogos y psiquiatras que trabajan que
trabajan para el nosocomio digital); pero se encuentran con un balde agua fría
que les hace reflexionar sobre la razón de su existencia:
“THE FUNCTIONAL MELANCHOLIC”
(Advertencia: no apto para
optimistas)
https://youtu.be/Iu0Lxn9FGgg?si=CCWsc8Wn2es_s0dB
Y por último artistas artificialistas poetas y poetisas, músicos que de la mano de la I.A. comienzan a publicar
música y letras que tienen un hondo contenido humano. Humano y honesto. Y
hermoso, si se puede utilizar la palabra,
para describir creaciones experimentales dentro de cadencias musicales de blues
magnéticos y cálidos. Mucho más valioso que la música creada expreso el
movimiento mecánico de antropoides (con
perdón de nuestros inteligentes y gráciles primates) de los cuatro sexos y
las doce siglas refrendadas por las burocracias de los centros neurálgicos del…zoo.
Colectivos del rebaño Matrix en su día libre que se quitan las cadenas del
tobillo, y arrojan al cesto de la ropa sucia sus whitecollars de robots en las cadenas de
suministros y especulaciones finacieras; o sus grasientos monos de labor con las siglas
de la multinacional grabadas con sus nombres; y gozan de una noche de “libertad”.
Cómodos en su ideal conformista; su bienestar
animal, casi bovino como lo llamaría Julius Évola. Danzan bajo el efecto de barbitúricos de cadena,
alcohol de pésima calidad, ostentando vestuarios circenses de telas de
poliéster; animados, sexualizados y empoderados
por la propaganda ruidosa y conductual (clara
herencia de Barneys el sobrino de Freud) en el antro estadio; cueva neoplatónica
de la granja digital. Ya no la danza como estremecimiento vital, purgativo, físico
y gimnasia espiritual del guerrero antes de la batalla; sino como letargo
opiáceo para adormecer los traumas y la frustración.
Pero mientras se nos quiera
imponer la basura seudo-porno de una pretendida liberación de empoderamiento,
podrida como literatura, poesía y música, preferiremos a acompañarnos de un aura nueva; de una
sabiduría casi antigua.
Los nuevos compositores y poetas, van
jugar duro, y apostarlo todo sin remedio… no queda otra alternativa.
Por el momento les invitamos a
entrar en un viejo bar de Memphis a tomarnos un whisky en su barra. Les
garantizamos que podremos asistir a la aparición en negro con luces de pecera
años 50, a talentosas cantantes de blues que nos llevan a otra meseta musical:
BadiMoss
https://youtu.be/CGWWVEZ2UU8?si=jBLVjaZRaDOgmGgt
Darla Blue
https://youtu.be/G53OQkbVLbU?si=snWkFiwRX2ciY2Uv
Laya Noir
https://youtu.be/Pl3_LX0sciU?si=rf7Z7HX3AYJK3je2
Para terminar...
siempre es bueno regresar a las heridas del viejo rock
Aerosmith - Dream On (Live From Mexico City, 2016)
https://youtu.be/NeSpx7vZifc?si=R47DXiQX7zMcDZBi
GRIFFOS DE NNEONN 2026
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