martes, 14 de julio de 2026

ROMPIENDO OLAS, GRABANDO SUEÑOS, EXPLORANDO LAS TEXTURAS... (Omar García Ramírez)

 

ROMPIENDO OLAS, GRABANDO SUEÑOS,

 EXPLORANDO LAS TEXTURAS...

(Pintoras, artistas, al otro lado de los sueños y que tan bien aprecio.)

Omar García Ramírez


Ileana Moro


Rompiendo olas, explorando las texturas. Cartografía del sol que provoca microsismos…



Shaylen Brougthon


Ríos desbordados, la luz se deposita fugaz y crea deltas de tierra calcinada…


Monica Aiello


Estas afuera y adentro; nada existe. Solo un instante que se hace amarillo, se difumina y se impregna, canta o llora en rojo. Una sandía abierta se pudre y se llena de miel.


Lita Cabellut


Luz de geografía accidentada, exploración gestual. La mancha que impregna la lona.


Kate Dolant

 

Las acuarelas que esmaltan recuerdos de cierta perversidad, se adhieren a besos olvidados…


Rebeca Macfarland



Las manchas de silencio que pueblan los días y los convierten en susurros, en rostros pétreos, en muertos difuminados; ángeles hermosos que huyeron a un cielo teñido de infierno.



Helen Frankenthaler's


 

Miras tus manos manchadas de pinturas; lonas estiradas, cartones esparcidos por el suelo y agujereados por cierta magia rústica, aureolados por la cercanía de una inmanente catástrofe.



Nancy Yearing

 

 Resistes y te sabes lejana; o acaso retirada del mundo.

(Tribu de las  Pintoras, habitantes recluidas en la torre de nubes eléctricas; aldeanas de tormentas ligeras; pastoras escultoras de rebaños salvajes;  ermitañas con los ojos velados de ensueño que rayan los muros con los colores de la tierra…)


Michele Oka donner


Estas allí, comenzando de nuevo. Alguna vez te hiciste una pequeña herida en un dedo, alguna vez sangraste y tu sangre se mezcló con la trementina. Alguna vez arrancaste un sprint; años despues, desollada y golpeada hiciciste una maraton. Alguna vez lloraste;  y al caer tu dolor se detuvo en la puerta de la muerte.



 

Ines Hildur

 

Estas allí inclinada buscando la textura primordial: acaso uvas de miel, acaso ramalazos de cielo, acaso carbones restregados con fuerza sobre arpillera. Encuentras algo y lo fijas. Pero poco después, lo tachas y los cubres con manchones negros.

Lo sabes: no se llega nunca, siempre se inicia de nuevo.




Katerine Bradford


Distante y casi feliz. O a lo mejor sola en la habitación, en el garaje o el galpón, en donde una beatitud estalla y te lleva de nuevo a la blancura. Como a los huesos, como a las fuentes primordiales de la locura.




Lola Kuoni


Si te llaman no contestas. Dejas el teléfono afuera como un insecto eléctrico que amenaza con apartar tu mirada silencio. ¿Cambiar la trampa cotidiana por un instante de eternidad?


Carola Katsman




Tomas una copa de vino. Fumas un porro de ashis, muerdes una mandarina, y dejas que el sol guie tu mano. Ya no eres tú. Algo te levanta y te sostiene; flotas y te dejas ir como cuando un ahogado decide que ya es hora de abandonarse a esa última bocanada de aire.




Kristina Kikhno


Estas navegando adentro de un interrogante o un hallazgo. Estos minutos enteros al borde de una duda. Estas mirando, estas entendiendo….y para entender se requiere de muchas horas, muchos días. No alcanzan.  




Peggy Kuiper 


A miles de kilómetros; Un artista; otra pintora. Otro pintor…

 

Miraran tus obras, las fotos, los cortos, el instante grabado que deja constancia de esas búsquedas.  En comunión contigo, te observaran en el borde del abismo, al centro de la piel; estrella calcinada en la buahrdilla. Apreciaran el nacimiento de un gesto puro. (Sabes que no estas sola, que no estas muerta). Te ofrendaran las manos callosas, teñidas de tintas y carbón, y luego sentirás esa mirada cercana al corazón, iluminada de relámpagos.




Marisol Escobar





 

 

 

 

 

miércoles, 1 de julio de 2026

Poemas de Cristian Felipe Leyva Meneses


 

Poemas de Cristian Felipe Leyva Meneses

Por: Omar García Ramírez


Cada cierto tiempo viene en el camino de los relevos, en las postas de la fatiga y la desilusión; pero también de la fortaleza, un joven poeta.

Los poemas de Cristian Felipe Leyva Meneses tienen la apertura a una ventana interior del desencanto; toman la grisura de la vida y la enriquecen, la llenan de matices, para bien de los que gustamos acercamos a textos que marchan en contravía. Bajo una aparente y recursiva visita a temas comunes se esconde una visión distante, tomándose la libertad  de ser un solitario en su andadura. Esta condición, le da a la mayoría de sus poemas, tonalidades obscuras. Caminante gótico, que mira descreído las comedias del amor y el carnaval del lucro, mastica una sonrisa serena y retadora. Sobreviviente como todos en una amarga ciudad de provincias. Trata de resguardar para sí, el sentido y la razón de una búsqueda que va decantando y afinando su estilo personal.

El poeta, visitante urbano de mirada incisiva, que no encaja ni busca encajar. No ansía el gusto del común, ni aspira a bañarse en una corriente en donde plácidos arroyos con tardes soleadas de cafetales verdes florezcan como rituales de cosecha. Debemos reconocer que, en estas ciudades de cordilleras agrarias en transicion a urbanisticas mayores, entre el ruido y la fiesta báquica, también caminan en fronteras espirituales, jóvenes escritores que se hacen distantes frente al carnaval y que pastorean rebaños de ovejas negras más allá de las estrellas. 

El erotismo está presente en muchos de su trabajos; (si se puede llamar erotismo a una mirada que derriba los altares de la pantomima romántica), que se adentra en espacios en donde el coito es una experimentación en el frio teatro de sombras al centro de una pantalla de hastío. Meneses Leyva, según mi lectura, da a esta faceta de la vida, una forma de relación con el absurdo; no pretende crear una mitología de la belleza y la armonía; ya que perdida la magia frente a sus primeras iluminaciones, ese amor, termina siempre como una forma grotesca de la angustia y un canto de rock distorsionado.  

Separados como un cuerpo mutilado/

o una silueta psíquica/

que perturba en su inmanencia

La aproximación a su técnica e influencias, fue desarrollada en profundidad en un texto sobre el poeta, escrito por Umberto Senegal en el prólogo a su libro: “Rasgan los reflejos”. No agregaré nada más a esa perspectiva. Solo diré que el poeta trae unos aportes innegables a la literatura regional, para empezar; manifestaciones de una lírica obscura al interior de sus heridas,  auténticas preocupaciones existenciales y filosóficas; ademas de una impronta extraña y distante, por que no se afilia, al contrario, busca entrar en otras dimensiones y vertientes del disenso estético.

De eso, en el fondo se trata la poesía; adentrarse en la noche, caminando en las fronteras del ruido, buscando lo que no sabes que encontrarás cerca a las murallas de la soledad.


Para Griffos de NNeoNN, una muestra de sus poemas.




El fin es un nuevo comienzo


Un buen día

el sueño se fractura

y con el nuevo cansancio

asoma en las manos

un peso de conciencia

El cuerpo precede

a la noción de identidad

En el instante señalado

descubrimos

de cara a la desnudez

nuestro reflejo

En el temblor de las piernas

reside el ímpetu

de lo inentendible

En el pecho

un rumor de anchura

afirma entre su caverna

que todo ha cambiado


Intrusivos pensamientos


Desde adentro todo es más turbio

el roce de las vísceras

los ecos del latido

el arrastre de unas chispas

que por casualidad del universo

se consideran a sí mismas

movimiento y pensamiento

Cuando las antenas se tuercen

el ruido de la incertidumbre

se hace afán en la forma

en la que accede a ese adentro

desde todos los agujeros

El cruce de frecuencias

aprieta el miedo de las glándulas

que por equivocación se contradicen

y aguardan de sí mismas

aquel mortal conformismo

que las suspende suavemente

en el primitivo perfil del complejo


Masticado por las calles de Armenia


El equilibrio es una aspiración

que se encrudece en la sombra

del temperamento

La tensa certeza del olvido

impone su quietud remota

atravesada por la palpitación

Si hubiera medida

para el error de esta senda

el vaivén de los pasos

sería el tributo

Entre andenes oscuros

y grietas de moho

la noche

me explica su caída


Entre lo evitable de la ruina y sus variadas formas


Aprender sobre lo que

se aferra al cansancio

-nunca saldrás intacto-

Tu desgaste se come la fe

las emociones se olvidan

en el tedio que dejan

esas huellas de la fuerza

Pero la ilusión

es falaz

y transitoria

Aprender sobre lo que queda

horizonte tras el miedo

-¿lo superas?-

Intentas convencerte

escalaste su cima

y al inhalar de esa nube

tragaste el más denso

de los ascos


Exilio


Perdido en la desesperanza de mi encierro

contemplo los atascos de la vieja sabiduría

me transporta la rabia de mi frustración

y el cúmulo de sueños inconclusos

en mi interior enfermo

me absorbe

Nunca volveré a la alegría de esos días

ni a la serenidad del anonimato

que ya no es asombro

sino deshonra

Soy recibido por la aspereza de la sospecha

culpable declarado por el recelo

villano de esas fábulas baratas

Ahora mis enemigos ríen

y reclaman con soltura

la gloria

que una vez me perteneció



Neuro-erótica


Tiempo fragmentado

cama y sonrisa

resplandor de piernas

los montones disonantes

mi desintegración del alivio

templo del poro

Sus espinas crudas

sombras del acento

arrullo del sabor

en la lejanía de su piedad

Piratería de mi conmoción

corazón fragmentado en rayos

ácido atardecer

es la ausencia

la ausencia

el deseo


Noche de amor soleada


Tengo estos trazos con los pies de cera

las mezclas fugaces

que dejan sus colores en el embrujo

Tú tienes el garabato más crudo

la corona en el roce viento

el origen profundo del viaje

las rodillas de arena

Nuestro congregar

es lo que nos deja al margen

la pauta que forja el detalle

del geométrico amor rudo

Encerrados en el asunto

de aprender a querernos

nos hemos vuelto un racimo

de rayos negros


Despedida

Al otro lado del camino

pasa el amor

con rastro de sangre

y señal de huida

Para su distancia

las fachadas derriten

su simetría recta

en el ritmo de sus pasos

Separados como un cuerpo mutilado

o una silueta psíquica

que perturba en su inmanencia

Somos estas cabezas bajas

brillando en el entramado del vicio

ese autosabotaje nihilista

que tú y yo

bien conocemos

Muy en el fondo

habríamos esperado

nosotros

jirones de la generación

sorprendidos por la frustración

de nuestras limitaciones


Quemando mis vuelos

Me conjugo en la resaca

en el rayón de mis lentes

desde el maquillaje de la almohada

hasta las cortinas abiertas

que la lluvia olvidó mojar

Yo he decidido ser así

un solo apetito manso

mi meditación entre burbujas

se eleva para romper el techo

No he cambiado en vano

y aunque sea difícil explicarlo

me ahorraré las introducciones

y admitiré sin ningún pudor

que no me entiendo

Yo me he cansado

de estos soles inútiles

y en mi remordimiento quedó

el palpitar aleatorio

del vuelo que no se concreta

Mi mudanza de polifonía

significado y género

no es bien recibida

Afuera hay una mujer mala

que se está comiendo mis plumas


Condiciones espirituales

Dar todo por nada

para librarse del riesgo

Quedarse hueco

por las nuevas fracturas

del misterio que abduce

Sin nada mejor que hacer

que desgarrarse por dentro

con el ingenio de un proyectil

sobre las tripas frescas

Dar todo por nada

para librarse de la lógica de la cabeza

porque esa ansiedad*ya tiene otro sendero

Dar todo por nada

sin el perdón más íntimo

bajo el desinterés de los edificios

sin la paz de un sur

en la vuelta del camino

que hace convivir la esperanza

con la imperfección




viernes, 5 de junio de 2026

DELMORE SCHWARTZ

 























 (December 8, 1913 – July 11, 1966) New York

El reino de la poesía


Es como la luz.
Es la luz,
útil como la luz,
tan amable y encantadora…

… La poesía es sin duda
más interesante, más valiosa
y ciertamente mas encantadora
que las cataratas del Niágara, que el Gran Cañón, que el océano atlántico
y muchos otros fenómenos naturales.
Es tan útil y bella como la luz.
Es absurdamente precisa,
Capaz de decir lo que no podemos llevar a las montañas
porque sí, un poema puede llevarse a todas partes.
Es enormemente complaciente,
pues, en poesía, se puede expresar, en broma o en serio:

“La poesía es superior a la esperanza,
pues la poesía es la paciencia y las vívidas imágenes de la ilusión.
La poesía es superior a la emoción, es mucho más exquisita;
es superior al éxito y a la victoria.
La poesía perdura en una beatitud tranquila.
Por mucho tiempo, tan fabulosa hazaña,
ha subido y bajado como fuegos artificiales.
La poesía es el animal más poderoso, más encantador
que cualquier bosque, jungla, arca, circo o zoológico pueda poseer.”

La poesía magnifica y enaltece la realidad:
la poesía explica que la realidad es tan magnífica como tonta:
la poesía es, de alguna forma, omnipotente;
la realidad es diversa y rica, es poderosa y vívida,
pero esto no es suficiente
porque a veces es también tonta
y erráticamente inteligente:
sin poesía, la realidad seria muda e incoherente,
seria rudimentaria como un rugido o la grandilocuencia del trueno:
sus peroratas se aproximan a las oraciones del incesante océano:
pues la gloria y el brillo de la realidad, sin la poesía
se destiñen como los ruborosos dramas del ocaso
los tristes ríos y tristes ventanas de la mañana.

En poesía se puede decir: Pandemonio.
La poesía es jovial y justa. Recita:

“El ocaso alude a una corrida de toros.
Un brazo entumido finge ser una soda, efervescente.”

La poesía, como Lázaro, resucita del sepulcro.
Transforma al león en una esfinge o en una niña.
Le da a esa niña el esplendor del latín.
Transforma el agua en vino en cada boda de Canaán en Galilea.
Es verdad que la poesía creó al unicornio, al centauro y al fénix.
Por tanto es verdad que la poesía es un Arca eterna, un autobús
que contiene, acarrea y engendra todos los animales de la mente.
De allí que le dio y le sigue dando una voz al perdón.
Por eso es que la historia de la poesía es una historia de júbilo,
es la historia del misterioso amor
pues la poesía provee espontánea, abundante
y libremente los cariñosos nombres
y diminutivos que el amor requiere
y sin ellos el misterio del amor no puede ser dominado.

La poesía es como luz, es la luz.
Brilla sobre todo, como el cielo azul, con la misma justicia azul.
La poesía es el sol de nuestra consciencia.
Es también el suelo para los frutos del conocimiento
en la huerta de la existencia:
Nos muestra los placeres de la ciudad.
Ilumina los esquemas de la realidad.
Es la razón de la sabiduría y la risa.
Agudiza los silbidos del ingenio.
Es como la mañana y sus flautas, cantando y encantando.
Es el nacimiento y renacimiento
del primogénito y eterno amanecer.

La poesía es ágil como los tigres, lista como los gatos,
vívida como naranjas,
sin embargo, es inmortal: eternamente verde y floreciente;
mucho tiempo después que los faraones y césares cayeran
la poesía perdura y brilla más que los diamantes
pues es la práctica de la posibilidad.
Es:
La realidad de la imaginación,
la garganta de la exaltación,
el cortejo de la posesión,
el movimiento de la intención
y el sentido de la mañana.
El elogio de la poesía es la claridad en las altas montañas.
Las alturas de la poesía son la exaltación de las montañas.
¡Es el consumo de la consciencia en el campo matinal!


EL OSO PESADO QUE CONMIGO VA


“el estar consigo del cuerpo”
El oso pesado que conmigo va,
Embadurnado el rostro de una múltiple y variada miel,
Zafio y dando tumbos aquí y allí,
Acaparando cada sitio con su peso,
Ese bruto hambriento y golpeador
Enamorado de los dulces, del sueño y de la ira,
Factótum desquiciado que todo lo deshace,
Que trepa el edificio y patea el balón,
Que en la ciudad del odio boxea con su hermano. 
Junto a mí jadea, ese pesado animal,
Ese oso pesado que conmigo duerme,
Y que dormido aúlla por un mundo hecho de azúcar,
Por un dulzor tan íntimo como el abrazo del agua,
Aúlla en sueños porque la cuerda
Tiembla mostrándole el oscuro abismo que hay debajo.
Este exhibicionista de pomposo andar está aterrado,
Embutido en su traje de gala, reventándole los pantalones,
Y tiembla cuando piensa que su carne tiritante
Se deshará por fin hasta convertirse en nada.
Este animal del que no puedo escapar conmigo va,
Y me ha seguido desde que el negro útero me sostenía,
Moviéndose conmigo, distorsionándome los gestos,
Una caricatura, una henchida sombra,
El payaso estúpido de los designios de mi ser,
Que ofende y obnubila con su propia oscuridad,
Que alienta oculto en el vientre y en los huesos,
Opaco, demasiado próximo, mi secreto, y aún así desconocido,
Que se yergue para abrazar a ésa a la que amo,
Con la que quisiera caminar, de no estar él tan cerca,
Groseramente la manosea, a pesar de que me bastaría
Tan sólo una palabra para desnudar mi corazón y mostrarme como soy,
Pero él se tambalea, y lo ofusca todo, y exige su alimento,
Bajo su custodia babeante arrastrándome con él,
Entre los cientos de millones de su especie,
Y el desenfreno de la gula en todas partes.


Las Resacas



Las primeras tienen
su cosa, es cierto. Otra vez
con el trago en la mano,
uno se siente a gusto de sentirse
tan mal, de tener ese cuerpo,
de ser al fin el blanco
de miradas y risas (comentarios
jocosos, vacilones), ya sabes,
de sufrir como un hombre.

Luego vienen las otras,
las de siempre, las clásicas,
sin el encanto de la novedad,
las que uno ya conoce en su justa
medida, aburridas y tercas,
pegajosas, las que apenas
sorprende, las que una mañana
te avisan que ojo al parche,
pero tú ni te enteras.

Las últimas resacas,
las auténticas, las de verdad,
las que ni risas ni miradas
que valgan, las del vómito
encima, las del asco
y las lágrimas, las del miedo
a vivir y a morir de repente,
las de las más absoluta soledad,

esas, amigo mío, mejor
que no las tengas que pasar.

WOSS & INDIO SOLARI. (LA GRAN BESTIA POP / QUEMARÁS)

 


Carlos Alberto “Indio” Solari 
(Paraná, 1949/ Ituzaingó, Buenos Aires. 2006)




"LA GRAN BESTIA POP"
Patricio Rey / Redonditos ricota/1982





QUEMARÁS WHOS&INDIO SOLARI





viernes, 22 de mayo de 2026

 

“JUGAR DENTRO DE LA JAULA”

Omar García Ramírez

 

 

Joseph Beuys. "I like America and America Likes me"

 

Jugamos dentro de la jaula.

De una u otra forma, jugamos dentro de las jaulas.

El marco conceptual de la escenificación puede ser revulsivo o paródico. Puede ser poético; También mimético.

El marco espacial, representa casi siempre a estructuras e instituciones. 

El juego adentro se pude componer de metáforas, objetos o acciones. La relación con toda la historia de un país: (Beuys en “I like America and America likes me)

Si jugamos con metáforas estas deben ser indetectables. No establecida de antemano. Dejadas a la libre interpretación de quienes se acerquen a la propuesta plástica o el performance.

A veces, un objeto sencillo puede ser una metáfora.

A veces, la metáfora es algo que no está; o un signo que está en proceso de desaparecer.

También afloran cosas; fechas luctuosas, objetos ambiguos, diseños del pasado.

Piezas que fueron saqueadas en una arqueología de la memoria y la violencia.

Jugar dentro de la jaula; es decir lo que nadie piensa y pensar lo que nadie dice, aun a costa, de ser malinterpretados.

En momentos de crispación y confrontación social, política o estética; estos juegos dentro de la jaula adquieren los matices de una equivocación, una boutade.

Pero es justamente allí, en esa frontera en donde se establecen las correspondientes interpretaciones. No mensajes. El arte no juega con mensajes; el arte juega con apariciones y desapariciones, metáforas truncas, ideas esbozadas, dentro de espacios que no pueden contener toda la ilusión de las ambiciones poéticas del jugador.

Jugar dentro de la jaula, es saber, y entender, cómo el virtuoso del hambre de Kafka, que aquellas performances, que un principio tenían el brillo de la fuerza; han perdido contundencia y que solo algunos, muy pocos, podrán ver la belleza en esos intentos fallidos de poesía.

Jugar dentro de la jaula, es establecer signos borrosos dentro de una pantalla que pierde brillo. Y nunca puede dar la imagen nítida.

Los jugadores dentro de la jaula, casi siempre juegan solos.

Es un juego de lobos solitarios en los cotos de caza del sistema.

Nunca anuncian el alcance de sus acciones; sino hasta después de haberlas establecido. Después de haber tomado los lugares y luego de haber lanzado al hiperespacio las coordenadas secretas.

En efecto; las coordenadas solo se pueden entender después de haber transitado los espacios semióticos de la jaula. Después de haber sido contaminada con los brillos eléctricos de la jaula.

La mayoría de los artistas que juegan dentro de jaulas reglamentadas, estarán bajo vigilancia. Críticos y algunos curadores, que rondan alrededor de estas escenografías, quieren darle un sentido académico o institucional a estas apariciones lúdicas, sin llegar a entender del todo las primeras intenciones.

Piensan que cierto tipo de arte se derivó de una motivación puramente personal, sin estructura ni visión de trascendencia.

Entonces hablan de “improvisaciones”. O de “fuerzas creativas sin orden ni rigor”. De propuestas que no fueron ungidas en las rancias basílicas en donde gestionan su capital simbólico.

Los jugadores que se exponen dentro de las jaulas; saben que estas, no son más que barrotes quemados en la herrumbre de opiniones adocenadas, intentando clasificar y etiquetar un sueño: Fosilizar una visión. Golpe de dados... Un grito.

Los jugadores dentro de la jaula, operan con símbolos que con el tiempo, se hacen imágenes totémicas de aire y luz. Ahora mismo son distribuidos y reinterpretados como secuencias de algoritmos lateralizados; que se mueven en los márgenes de un sistema.

Es mejor jugar dentro de la jaula luminosa e institucional, que hacerlo dentro de un espacio para señoritas y señoritos de un burdel culto.

En los burdeles cultos no hay choque, no hay malos entendidos; en la jaulas luminosas de las instituciones hay choques, roces, heridas, y descargas eléctricas.

Los burdeles cultos están siempre a la sombra. por el contrario; las jaulas, ahora están llenas de un fragor de gente joven; de susurros o blasfemias. De asombro luminoso y permanente.

Los jugadores dentro de las jaulas, burlan las medidas de los cancerberos para dejar plantadas las semillas de un fuego rebelde.

También están dispuestos a inmolarse en medio de la jugada.

De cierta manera; de eso se trata.

Y de divertirse en medio del riesgo.

Sin diversión ni riesgo; no se puede jugar dentro de las jaulas.

Luego hay que salir.

(Tehchin Hsieh, el artista taiwanés, pasó mucho tiempo dentro de las prisiones del tiempo. Pero creo que fue más feliz, cuando vivió un año como Homeless en las calles de New York, entre el 1981 y 1982 mientras realizaba su dura prueba, grabada en los mapas de su vida como: Outdoor Piece) 

El escapismo de Houdini se impone al final. 

De ninguna manera, se puede permanecer mucho tiempo dentro de las jaulas.



Tehchin Hsieh, "Outdoor Piece"




Del libro: “12 textos híbridos... para tiempos ilíquidos”.

2026