viernes, 4 de septiembre de 2020

LAWRENCE FERLINGHETTI/ MANIFIESTO POPULISTA



Lawrence Ferlinghetti - Revista Altazor



 LAWRENCE FERLINGHETTI



"MANIFIESTO POPULISTA"

 

Poetas, salgan de sus clósets,

Abran sus ventanas, abran sus puertas,

Han estado encerrados mucho tiempo

en sus mundos inaccesibles.

Bajen, bajen

de Russian Hills y Telegraph Hills,

de Beacon Hills y de Chapel Hills,

de Mount Analogue y de Montparnasse,

bajen de sus colinas y montañas,

de sus tipis y sus domos.

Los árboles siguen cayendo

y no iremos más a los bosques.

No hay tiempo para sentarse en ellos

Mientras el hombre queme su propia casa

para asar un cerdo.

No más cantos Hare Krishna

mientras arda Roma.

San Francisco está en llamas,

la Moscú de Mayakovsky está quemando

los combustibles fósiles de la vida.

La Noche y el Caballo se aproximan

comen luz, calor y energía,

y las nubes tienen pantalones.

No hay tiempo para que el artista se esconda

abajo, más allá, detrás de cámaras,

indiferente, cortándose las uñas,

purificándose de la existencia.

No hay tiempo para nuestros jueguitos literarios,

no hay tiempo para nuestras paranoias e hipocondrías,

no hay tiempo para el miedo y el odio

solo hay tiempo para la luz y el amor.

Hemos visto las mejores mentes de nuestra generación

destruidas por el tedio en recitales de poesía.

La poesía no es una sociedad secreta,

Tampoco es un templo.

Las palabras secretas y los cantos ya no sirven.

La hora del omha terminado,

es hora de que venga el fervor

hora del fervor y el gozo

porque se acerca el final

de la civilización industrial

nociva para la tierra y el Hombre.

Es tiempo de mirar hacia afuera

en posición de loto

con los ojos bien abiertos,

Tiempo de abrir la boca

con un nuevo discurso abierto,

tiempo de comunicarse con todos los seres sensibles,

Todos ustedes «Poetas de las Ciudades»

que cuelgan en paredes de museos, como yo,

Todos ustedes poetas de poetas que escriben poesía

acerca de la poesía,

Todos ustedes poetas de talleres de poesía

en el culo de América,

Todos ustedes Ezra Pounds amaestrados,

Todos ustedes poetas excéntricos asustados en pedazos,

Todos ustedes creadores pretensados de poesía Concreta,

Todos ustedes poetas cunnilingües,

Todos ustedes poetas de baño público que alzan la voz con grafitis,

Todos ustedes promiscuos del tren que nunca se mecen en abedules,

Todos ustedes maestros del haikú de aserradero

en las Siberias de América,

Todos ustedes irrealistas sin ojos,

Todos ustedes supersurrealistas ocultos,

Todos ustedes visionarios de recámara

y propagandistas de closet

Todos ustedes poetas grouchomarxistas

y Camaradas de la clase ociosa

que descansan todo el día

y hablan sobre el proletariado y la clase trabajadora,

Todos ustedes anarquistas Católicos de la poesía,

Todos ustedes poetas de Black Mountain

Todos ustedes Brahmins bucólicos de Boston y Bolinas

Todas ustedes madres guardianas de la poesía,

Todos ustedes hermanos zen de la poesía,

Todos ustedes amantes suicidas de la poesía,

Todos ustedes profesores peludos de la poesie,

Todos ustedes críticos de poesía

que beben la sangre del poeta,

–Todos ustedes Policías de la Poesía–

Dónde están los hijos salvajes de Whitman,

donde las grandes voces hablan en voz alta

con un sentido de dulzura y sublimidad,

donde la nueva gran visión,

la gran cosmovisión,

el gigantesco canto profético

de la Tierra inmensa

y todo lo que en ella canta

–Y nuestra relación con ella–

Poetas, desciendan

a la calle del mundo una vez más

Y abran la mente y los ojos

hacia el viejo deleite visual,

Aclaren gargantas y eleven la voz,

La poesía ha muerto, viva la poesía

de ojos terribles y fuerza de búfalo.

No esperen la Revolución

o sucederá sin ustedes,

Dejen de murmurar y eleven la voz

con una nueva poesía abierta

con una nueva «superficie pública» racional

con otros niveles subjetivos

u otros niveles subversivos,

un diapasón en el oído interno

para golpear bajo la superficie.

Tu dulce y propio Ser aún canta

–pero pronuncia «la palabra como un todo»–

La poesía, transporte común

para el desplazamiento del público

a lugares más altos

a donde otras llantas no llegan.

Aún cae poesía del cielo

a nuestras calles aún abiertas.

Aún no han erigido las barricadas,

las calles, con rostros, siguen vivas,

hombres y mujeres encantadores aún caminan por ahí,

aún hay hermosas criaturas por todos lados,

en los ojos de todos el secreto de todos

sigue enterrado ahí,

Los hijos salvajes de Whitman todavía duermen ahí,

Despierten y caminen en el aire libre.