viernes, 12 de junio de 2009

DEL BIOPODER A LA BIOPOLÍTICA


*
Maurizio Lazzarato




1.

Michel Foucault, a través del concepto de biopolítica, nos había anunciado desde los años setenta lo que hoy día va haciéndose evidente: la "vida" y lo "viviente" son los retos de las nuevas luchas políticas y de las nuevas estrategias económicas. También nos había mostrado que la "entrada de la vida en la historia" corresponde al surgimiento del capitalismo. En efecto, desde el siglo XVIII, los dispositivos de poder y de saber tienen en cuenta los "procesos de la vida" y la posibilidad de controlarlos y modificarlos. "El hombre occidental aprende poco a poco lo que significa ser una especie viviente en un mundo viviente, tener un cuerpo, condiciones de existencia, probabilidades de vida, una salud individual y colectiva, fuerzas que se pueden modificar..."1 Que la vida y lo viviente, que la especie y sus condiciones de producción se hayan convertido en los retos de las luchas políticas constituye una novedad radical en la historia de la humanidad. "Durante miles de años, el hombre ha permanecido siendo lo que era ya para Aristóteles: un animal vivo y, además, capaz de una existencia política; el hombre moderno es un animal en la política cuya vida, en tanto que ser vivo, está en cuestión"2

La patente del genoma y el desarrollo de las máquinas inteligentes; las biotecnologías y la puesta a trabajar de las fuerzas de la vida, trazan una nueva cartografía de los biopoderes. Estas estrategias ponen en discusión las formas mismas de la vida.

Pero los trabajos de Foucault no estaban sino indirectamente orientados en la descripción de estos nuevos biopoderes. Si el poder toma la vida como objeto de su ejercicio, Foucault está interesado en determinar lo que en la vida le resiste y, al resistírsele, crea formas de subjetivación y formas de vida que escapan a los biopoderes. Definir las condiciones de un nuevo "proceso de creación política, confiscado desde el siglo XIX por las grandes instituciones políticas y los grandes partidos políticos", me parede ser el hilo rojo que atraviesa toda la reflexión de Foucault. En efecto, la introdución de la "vida en la historia" es positivamente interpretada por Foucault como una posibilidad de concebir una nueva ontología que parte del cuerpo y de sus potencias para pensar el "sujeto político como un sujeto ético", contra la tradición del pensamiento occidental que lo piensa exclusivamente bajo la forma del "sujeto de derecho."

Foucault interroga al poder, sus dispositivos y sus prácticas, no ya a partir de una teoría de la obediencia y sus formas de legitimación, sino a partir de la "libertad" y de la "capacidad de transformación" que todo "ejercicio de poder" implica. La nueva ontología que la introducción de la "vida en la historia" afirma, permite a Foucault "hacer valer la libertad del sujeto" en la constitución de la relación consigo y en la constitución de la relación con los otros, lo que es, para él, la "materia misma de la ética." Habermas y los filósofos del Estado de derecho no se han equivocado al tomar el pensamiento de Foucault como un blanco privilegiado, ya que representa una alternativa radical a una ética transcendental de la comunicación y de los derechos del hombre.

2.

Recientemente Giorgio Agamben, en un libro que se inscribe explícitamente en las búsquedas emprendidas alrededor del concepto de biopolítica, afirma que la distinción entre la vida y la política que los antiguos establecían entre zoé y bios, entre vida natural y vida política, entre el hombre como simple viviente que tenía su lugar de expresión en la casa y el hombre como sujeto político que tenía su lugar de expresión en la polis, de esta distinción, "nosotros no sabemos nada." Como en Foucault, la introducción de la zoé en la esfera de la polis constituye el acontecimiento decisivo de la modernidad, que marca una transformación radical de las categorías políticas y filosóficas del pensamiento clásico. Pero esta imposibilidad de distinguir entre zoé y bios, entre el hombre como simple viviente y el hombre como sujeto político, ¿es el producto de la acción del poder soberano, o es el resultado de la acción de las nuevas fuerzas sobre las cuales el poder soberano no tiene "ninguna influencia"? La respuesta de Agamben es muy ambigua y oscila continuamente entre estas dos alternativas. Totalmente diferente es la respuesta de Foucault: la biopolítica es la forma de gobierno de una nueva dinámica de las fuerzas que expresan entre ellas relaciones de poder que el mundo clásico no conocía.

Esta dinámica será descrita, a lo largo del desarrollo de la búsqueda, como la emergencia de una potencia múltiple y heterogénea de resistencia y creación que pone radicalmente en cuestión todo ordenamiento transcendental y toda regulación que sea exterior a su constitución. El nacimiento de los biopoderes y la redefinición del problema de la soberanía son para nosotros comprensibles sólo sobre esta base. Si la dinámica de esta potencia, fundada sobre la "libertad" de los "sujetos", y su capacidad de tratar sobre la "conducta de los otros" es enunciada de manera coherente sólo al final de la vida de Foucault, me parece que toda su obra conduce a este fin.

La entrada de la "vida en la historia" es analizada por Foucault a través del desarrollo de la economía política. Foucault demuestra cómo las técnicas de poder cambian en el momento preciso en el que la economía (en tanto que gobierno de la familia) y la política (en tanto que gobierno de la polis) se integran la una en la otra.

Los nuevos dispositivos biopolíticos nacen en el momento en el que se plantea la cuestión de "la manera de gobernar como es debido a los individuos, los bienes, las riquezas, como puede hacerse dentro de una familia, como puede hacerlo un buen padre de familia que sabe dirigir a su mujer, a sus hijos, a sus domésticos, que sabe hacer prosperar a su familia, que sabe distinguir para ella las alianzas que le conviene. ¿Cómo introducir esta atención, esta meticulosidad, este tipo de relación del padre con su familia dentro de la gestión de un Estado?"3

¿Pero por qué hay que buscar la "arcana imperii" de la modernidad en la economía política? La biopolítica entedida como relación entre gobierno-población-economía política remite a una dinámica de las fuerzas que funda una nueva relación entre ontología y política. La economía política de la que habla Foucault no es la economía del capital y del trabajo de los economistas clásicos, ni la crítica de la economía marxiana del "trabajo vivo." Se trata de una economía política de las fuerzas, a la vez muy próxima y muy lejana de estos dos puntos de vista. Muy próxima del punto de vista de Marx, ya que el problema de la coordinación y del mando de las relaciones de los hombres en tanto que vivientes y de los hombres con las "cosas", con el objeto de extraer "más fuerza", no es un simple problema económico, sino ontológico. Muy lejana porque Foucault reprocha a Marx y a la economía política reducir las relaciones entre fuerzas a relaciones entre capital y trabajo, haciendo de esas relaciones simétricas y binarias el origen de toda dinámica social y de todas relaciones de poder. La economía política de la que habla Foucault gobierna, por el contrario, "todo un campo material complejo en el que entran en juego los recursos naturales, los productos del trabajo, su circulación, la amplitud del comercio, pero también la disposición de las ciudades y carreteras, las condiciones de vida (hábitat, alimentación, etc.), el número de habitantes, su longevidad, su vigor y su actitud para con el trabajo."4

La economía biopolítica, como sintagma de lo biopolítico, comprende, así, los dispositivos de poder que permiten maximizar la multiplicidad de las relaciones entre fuerzas que son coextensivas al cuerpo social, y no sólo, como en la economía política clásica y su crítica, la relación entre capital y trabajo.

En la economía política de las fuerzas se expresan nuevas relaciones de poder, y para describirlas, Foucault necesita una nueva teoría política y una nueva ontología. En efecto, la biopolítica se "incorpora" y se "afianza" sobre una multiplicidad de relaciones de mando y de obediencia entre fuerzas que el poder "coordina, institucionaliza, estratifica, concluye", pero que no son su proyección pura y simple sobre los individuos. El problema político fundamental de la modernidad no es el de una causa de poder único y soberano, sino el de una multitud de fuerzas que actúan y reaccionan entre ellas según relaciones de obediencia y mando. Las relaciones entre hombre y mujer, entre maestro y alumno, entre médico y enfermo, entre patrón y obrero, con las que Foucault ejemplifica la dinámica del cuerpo social, son relaciones entre fuerzas que implican en cada momento una relación de poder. Si, según esta descripción, el poder se constituye partiendo desde la base, entonces hay que partir de los mecanismos infinitesimales que más tarde son "investidos, colonizados, utilizados, plegados, transformados, institucionalizados, por mecanismos siempre más generales y por formas de dominación globales."

La biopolítica es entonces la coordinación estratégica de estas relaciones de poder dirigidas a que los vivientes produzcan más fuerza. La biopolítica es una relación estratégica y no un poder de decir la ley o de fundar la soberanía. "Coordinar y dar una finalidad" son, según las palabras de Foucault, las funciones de la biopolítica que, en el momento mismo en el que obra de este modo, reconoce que ella no es la causa del poder: Coordina y da finalidad a una potencia que, en propiedad, no le pertenece, que viene de "afuera." El biopoder nace siempre de otra cosa que de él.

3.

Históricamente, es la asociación de las fuerzas que la economía política quiere gobernar lo que pone en crisis la firma del poder soberano y quien fuerza a la biopolítica a una "inmanencia" cada vez más extendida de sus tecnologías de gobierno de la "sociedad". Y es siempre ella quien obliga al poder a desdoblarse en dispositivos a la vez "complementarios" e "incompatibles" que se expresan, en nuestra actualidad, por una "transcendencia inmanente", es decir una integración del biopoder y del poder soberano.

En efecto, la emergencia de la serie solidaria entre arte de gobernar-población-riqueza desplaza radicalmente el problema de la soberanía. Foucault no descuida el análisis de la soberanía, él afirma solamente que la potencia fundadora no está ya del lado del poder, puesto que este es "ciego e impotente"5, sino del lado de las fuerzas que constituyen el "cuerpo social" o la "sociedad." Que el poder soberano sea impotente y ciego no significa, de ninguna manera, que haya perdido su eficacia: su impotencia es ontológica. Desde este punto de vista, no hacemos ningún favor al pensamiento de Foucault cuando describimos su trayectoria en el análisis de las relaciones de poder como una simple sucesión y sustitución de los diferentes dispositivos, ya que el dispositivo biopolítico no reemplaza la soberanía, pero desplaza su función volviendo aún más "agudo el problema de su fundación."

"De suerte que hay que comprender bien las cosas, en absoluto como el reemplazamiento de una sociedad de soberanía por una sociedad de disciplina, después una sociedad de disciplina por una sociedad de, digámoslo, gobierno. Tenemos, en efecto, un triángulo: soberanía-disciplina, gestión gubernamental, de la que el objetivo principal es la población."6 Más bien hay que pensar la presencia simultánea de los diferentes dispositivos que se articulan y se distribuyen diferentemente bajo la potencia del encadenamiento gobierno, población, economía política.

¿ Podemos entonces leer el desarrollo de la biopolítica no como la organización de una relación de poder unilateral, sino como la necesidad de asegurar una coordinación inmanente y estratégica de las fuerzas? Lo que nos interesa señalar es la diferencia de los principios y de las dinámicas que rigen la socialización de las fuerzas, el poder soberano y el biopoder. Las relaciones entre estos dos últimos pueden ser comprendidas sólo sobre la base de la acción múltiple y heterogénea de las fuerzas. Sin la introducción de la "libertad" y de la resistencia de las fuerzas, los dispositivos del poder moderno permanecen incomprensibles, y su inteligibilidad será inexorablemente reducida a la lógica de la ciencia política, cosa que Foucault expresa de la manera siguiente: "En primer lugar está la resistencia, y ella permanece superior a todas las fuerzas del proceso; ella obliga, bajo su efecto, a cambiar las relaciones del poder. Considero entonces que el término "resistencia" es la palabra más importante, la palabra-clave de esta dinámica."7



4.

En los años setenta Foucault piensa esta nueva concepción del poder fundamentalmente a través del modelo de la batalla y de la guerra. En esta forma de entender el poder y las relaciones sociales hay, seguro, una "libertad" (una autonomía y una independencia) de las fuerzas en juego, pero se trata más bien de una libertad que sólo puede ser comprendida como "poder de arrebatársela a los otros." En efecto, en la guerra hay fuertes y débiles, pícaros e ingenuos, vencedores y vencidos, y todos son "sujetos actuantes" y "libres", incluso si esta libertad consiste sólo en la apropiación, la conquista y el sometimiento de otras fuerzas.

Foucault, quien hace funcionar ese modelo de poder como "enfrentamiento guerrero de las fuerzas" contra la tradición filosófico-jurídica del contrato y de la soberanía, está ya sólidamente instalado en un paradigma en el que la articulación de los conceptos de potencia, diferencia y libertad de las fuerzas sirve para explicar la relación social. Pero esta "filosofía" de la diferencia corre el peligro de aprehender todas las relaciones entre los hombres, de la naturaleza que sean, como relaciones de dominio. Impasse al que habría sido confrontado el pensamiento de Foucault. Pero los cuerpos no están capturados de forma absoluta por los dispositivos de poder. El poder no es una relación unilateral, una dominación totalitaria sobre los individuos, tal y como la ejerce el ejercicio del Panóptico8, sino una relación estratégica. El poder es ejercido por cada fuerza de la sociedad y pasa por los cuerpos, no porque sea "omnipotente y omnisciente", sino porque las fuerzas son las potencias del cuerpo. El poder viene de abajo; las relaciones que le constituyen son múltiples y heterogéneas. Lo que llamamos poder es una integración, una coordinación y una dirección de las relaciones entre una multiplicidad de fuerzas. ¿Cómo liberar a esta nueva concepción del poder fundado sobre la potencia, la diferencia y la autonomía de las fuerzas del modelo de la "dominación universal"? ¿Cómo hacer advenir una "libertad" y una potencia que no fuera sólo de dominación o de resistencia?

Es en respuesta a esta interrogante que Foucault desarrolla el paso del modelo de la guerra al del "gobierno." Esta temática del gobierno estaba ya presente en las reflexiones de Foucault, ya que ella definía el ejercicio del poder en la biopolítica. El desplazamiento que Foucault opera, alrededor de los años ochenta, consiste en el hecho de considerar el "arte de gobernar" no ya sólo como una estrategia del poder, incluso biopolítico, sino como acción de los sujetos sobre ellos mismos y sobre los otros. En los antiguos busca la respuesta a esta cuestión: ¿de qué modo los sujetos devienen activos; cómo el gobierno de sí y de los otros da paso a subjetivaciones independientes del arte de gobernar de la biopolítica? De este modo el "gobierno de las almas" es el desafío de luchas políticas, y no exclusivamente la modalidad de acción del biopoder.

Este paso a la ética es una necesidad interna al análisis foucaultiano del poder. Gilles Deleuze tiene razón al señalar que no hay dos Foucault, el Foucault del análisis del poder y el Foucault de la problemática del sujeto. Un interrogante atraviesa toda la obra de Foucault: ¿cómo aprehender estas relaciones de poder infinitesimales, difusas, heterogéneas, para que no se resuelvan siempre en dominación o en fenómenos de resistencia9? ¿Cómo esta nueva ontología de las fuerzas puede dar lugar a procesos de constitución políticos inéditos y a procesos de subjetivación independientes?

5.

Es sólo en los años ochenta, tras un largo rodeo por la ética, que Foucault regresará al concepto de "poder". En sus últimas entrevistas Foucault se dirige a sí mismo una crítica, ya que considera "que al igual que muchos otros, no ha sido muy claro y no ha utilizado las palabras correctas para hablar del poder." Él ve retrospectivamente su trabajo como un análisis y una historia de diferentes modos de subjetivación del ser humano en la cultura occidental, más bien que como análisis de las transformaciones del poder. "No es entonces el poder, sino el sujeto, lo que constituye el tema general de mis búsquedas."10

El análisis de los dispositivos del poder debe así partir sin ninguna ambigüedad, no de la dinámica de la institución, aunque sea biopolítica, sino de la dinámica de las fuerzas y de la "libertad" de los sujetos, puesto que si se parte de las instituciones para plantear la cuestión del poder, se desembocará, inevitablemente, en una teoría del "sujeto de derecho." En esta última y definitiva teoría del poder, Foucault distingue tres conceptos diferentes que son normalmente confundidos en una única categoría: las relaciones estratégicas, las técnicas de gobierno y los estados de dominación.

En primer lugar precisa que es necesario hablar de las relaciones de poder antes que del poder, pues el acento debe ser puesto en la misma relación y no sobre sus términos, siendo estos últimos los resultados, y no los presupuestos. La caracterización de las relaciones estratégicas en tanto que juegos de poder "infinitesimales, móviles, reversibles, instables" se obtiene ya en los años setenta. La novedad que Foucault introduce en esta época, y que estaba ya contenida en el concepto nietzscheano de "fuerzas", de donde Foucault toma su concepción de "relaciones estratégicas", es la modalidad por la que el poder se ejerce en el interior de una relación amorosa, de la relación profesor-alumno, marido-mujer, de los hijos a los padres, etc... Esta modalidad es definida como "acción sobre una acción" y se despliega por la voluntad de "conducir los comportamientos de los otros."

"Creo que es necesario distinguir entre relaciones de poder como juegos estratégicos entre libertades -que hacen que unos traten de determinar la conducta de los otros, a lo que responden procurando no dejar determinar su conducta, o tratando,como respuesta, de determinar la de los otros- y los estados de dominación, que son eso que de ordinario se llama el poder."11 El poder es de este modo definido como la capacidad de estructurar el campo de acción del otro, de intervenir en el dominio de sus acciones posibles. Esta nueva concepción del poder muestra aquello que estaba implícito en el modelo de la batalla y la guerra, pero que aún no hallaba una expresión coherente, a saber: que hay que presuponer, para pensar el ejercicio del poder, que las fuerzas implicadas en la relación son virtualmente "libres." El poder es un modo de acción sobre "sujetos activos", sobre "sujetos libres, en tanto que libres."

"Una relación de poder, por el contrario, se articula sobre dos elementos que le son indispensables para ser precisamente una relación de poder: que "el otro" (aquél sobre el que se ejerce la relación) sea reconocido y mantenido hasta el final como sujeto de acción; y que se abre, ante la relación de poder, todo un campo de respuestas, reacciones, efectos, invenciones posibles."12 En este marco, que los sujetos sean libres significa que ellos "tienen siempre la posibilidad de cambiar la situación, que esta posibilidad existe siempre." Esta modalidad del ejercicio del poder permite a Foucault responder a las críticas que desde el comienzo de sus trabajos sobre el poder le eran dirigidas: "Yo no he querido decir que estamos siempre atrapados, sino al contrario, que somos siempre libres. Finalmente, que hay siempre la posibilidad de transformar las cosas."13

Los "estados de dominación", por el contrario, son caracterizados por el hecho de que la relacion estratégica se ha establecido en las instituciones y que la movilidad, la reversibilidad y la instabilidad de la "acción sobre otra acción" son limitadas. Las relaciones asimétricas que toda relación social contiene son cristalizadas y pierden la libertad, la "fluidez" y la "reversibilidad" de las relaciones estratégicas. Entre las relaciones estratégicas y los estados de dominación Foucault coloca las "tecnologías gubernamentales", es decir la unión de las prácticas por las cuales se puede "constituir, definir, organizar, instrumentalizar las estrategias que los individuos, en su libertad, pueden tener los unos en relación con los otros."14

Para Foucault, las tecnologías gubernamentales juegan un papel central en las relaciones de poder, porque es a través de ellas que los juegos estratégicos pueden estar cerrados o abiertos; es por su ejercicio que se cristalizan y se fijan en relaciones asimétricas institucionalizadas (estados de dominación) o en relaciones fluidas y reversibles, abiertas a la creación de las subjetivaciones que escapan al poder biopolítico.

En la frontera entre "relaciones estratégicas" y "estados de dominación", sobre el terreno de las "técnicas de gobierno", la lucha ético-política adquiere pleno sentido. La acción ética es así concentrada sobre el vínculo entre relaciones estratégicas y tecnológicas de gobierno, y tiene dos finalidades mayores: 1) permitir las relaciones estratégicas con el minimun posible de dominación15, al darse reglas de derecho, técnicas de gestión de las relaciones con los otros y también de las relaciones consigo. 2) aumentar la libertad, la movilidad y la reversibilidad de los juegos de poder, pues son ellas las condiciones de la resistencia y de la creación.

6.

La relación entre resistencia y creación es el último límite que el pensamiento de Foucault había pretendido franquear. Es en el interior de las relaciones estratégicas y de la voluntad de los sujetos virtualmente libres de "dirigir la conducta de los otros", donde se pueden encontrar las fuerzas que resisten y que crean. Lo que resiste al poder, a la fijación de las relaciones estratégicas en relaciones de dominación, a la reducción de los espacios de libertad en el deseo de dirigir las conductas de los otros, hay que buscarlo en el interior de esta dinámica estratégica. Es en este sentido que la vida y lo viviente deviene así la "materia ética" que resiste y crea a la vez nuevas formas de vida.

En una entrevista de 1984, un año antes de su muerte, se le plantea una cuestión acerca de la definición de la relación entre resistencia y creación:

"-Es sólo en términos de negación que hemos conceptualizado la resistencia. No obstante, tal y como usted la comprende, la resistencia no es únicamente una negación: es proceso de creación. Crear y recrear, transformar la situación, participar activamente en el proceso, eso es resistir.
Sí, es así como yo definiría las cosas. Decir no, constituye la forma mínima de resistencia. Pero naturalmente, en ciertos momentos, es muy importante. Hay que decir no y hacer de ese no una forma de resistencia decisiva..."16
Y en la misma entrevista, destinada a la revista Body Politic, Foucault afirma que las minorías (homosexuales) en las que la relación entre resistencia y creación es una cuestión de supervivencia política, no deben sólo defenderse y resistir, "sino crear nuevas formas de vida, crear una cultura. Nosotros debemos también afirmarnos y afirmarnos no sólo en tanto que identidad, sino en tanto que fuerza creadora."17
Las relaciones consigo, las relaciones que debemos mantener con nosotros mismos, por las cuales Foucault había llegado a esta nueva definición del poder, no son relaciones de identidad, "deben ser más bien relaciones de diferenciación, de creación, de innovación."18

Y es sobre la cima de la relación entre resistencia y creación que hay que prolongar el trabajo de Foucault. El itinerario de Foucault permite pensar el vuelco del biopoder en una biopolítica, el "arte de gobernar" en producción y gobierno de nuevas formas de vida. Es proseguir el movimiento del pensamiento foucaultiano establecer una distinción conceptual y política entre biopoder y biopolítica.



TRADUCCIÓN DE MUXUILUNAK


*Este texto aparece en Marzo- 2000, en el nº 1 de la revista francesa MULTITUDES. Traducimos desde ahí. Para todas las citas dedidimos mantener las referencias originales por entender suficiente para la comprensión del texto la traducción de dichas citas. (N. del T.). [volver]

1 Michel Foucault, La volonté de savoir, p.187. [volver]

2 Idem, p. 188. [volver]

3 Michel Foucault, "La gouvernementalité", Dits et Écrits, Tome IV,pp. 641-642 [volver]

4 Michel Foucault, La politique de la santé au XVIII siècle, p. 729. [volver]

5 "El poder no es omnipotente, omnisciente, ¡al contrario! Si las relaciones de poder han producido formas de investigación, de análisis de los modos de saber, es precisamente porque el poder no es omnisciente, sino que era ciego[...] Si asistimos al desarrollo de tantas fuerzas de poder, de tantos sistemas de control, de tantas formas de vigilancia, es precisamente porque el poder es siempre impotente." Michel Foucault, Précisions sur le pouvoir. Réponses à certaines critiques, p. 625. [volver]

6 Michel Foucault, "la gouvernementalité", op.cit., p. 654. [volver]

7 Michel Foucault, Dits et Écrits, IV, p. 741. [volver]

8 Foucault ha explicado, respondiendo a los críticos "marxistas" lanzados contra él por el actual alcalde de Venecia Massimo Cacciari, que su concepción de las relaciones de poder no "se reduce, de ninguna manera, a esta figura." [volver]

9 Gilles Deleuze, Foucault, Editions de Minuit, 1986. [volver]

10 Michel Foucault, Deux essais sur le sujet et le pouvoir, p. 298 [volver]

11 Michel Foucault, Dits et Écrits, IV, p. 729. [volver]

12 Michel Foucault, Deux essais sur le sujet et le pouvoir, p. 313. La relación entre amo y esclavo es una relación de poder, cuando la huida es una posibilidad de acción para este último; de otro modo se trata de un simple ejercicio de la fuerza física. [volver]

13 Michel Foucault, Dits et Écrits, p.740. [volver]

14 Michel Foucault, Dits et Écrits, p. 728. [volver]

15 Siempre en la última parte de su vida Foucault se plantea el problema de cómo volver simétricas las relaciones estratégicas. Esta temática es sólo esbozada a través del tema de la "amistad." Gabriel Tarde, un autor del que he confrontado, en otro lugar, su pensamiento con el de Foucault, expresa la necesidad, partiendo de las mismas "relaciones estratégicas" foucaultianas, de fundar su dinámica no sólo sobre la asimetría, sino también sobre la simpatía. "Más estrecha aún y más alejada de la verdad es la definición ensayada recientemente por un sociólogo distinguido, quien da como prioridad característica a los actos sociales el ser impuesto desde afuera como obligación. Eso es no reconocer como relaciones sociales más que las relaciones entre amo y sujeto, entre profesor y alumno, entre padres e hijos, sin tener ninguna consideración a las libres relaciones de los iguales entre ellos. Y es cerrar los ojos no ver que, en los mismos colegios, la educación que los niños se dan libremente imitándose entre ellos, respirando, por así decir, sus ejemplos, o incluso los de los profesores, que interiorizan, tiene más importancia que la que reciben o sufren por fuerza." Gabriel Tarde, La logique Sociale, Institut Synthélabo, Paris,1999, p. 62. [volver]

16 Michel Foucault, Dits et Écrits, IV, p. 741. [volver]

17 Michel Foucault, Dits et Écrits, p. 736 [volver]

18Michel Foucault, Dits et Écrits, p. 739 [volver]

jueves, 4 de junio de 2009

BALADA DE ESTOCOLMO



I


Yo digo que es la carne de Dios
la que enceguece
la que al poeta negro encanta
y azota su rostro con rama de castaño viejo
sangre de su boca brota
bermeja sangre de agónico sol mediterráneo.

Es
la carne de Dios
hongo primigenio en donde afloraron
la ebúrnea siamesa
la walkiria de oro
la cerámica amerindia
la sirena dorada
la dama de la piel de cebra.
Es la carne de Dios
boca adánica, la cercana al barro
y a la estrella
anhelado vocablo de un beso milenario
hongo castaño
desde el verde florecido, perfecto y matemático
en su oval de carne nueva.

Yo digo que es la carne de Dios
la que enmudece
roba la lengua y la historia de los hombres
regresando al lodo
triturada rosa bajo un carro de combate.


II

Aquí,
esta carne rubia e hiperbórea
desde donde los ángeles cantaban el misterio
del fuego
y esta locura de hiena solitaria
que ensaña sus fauces en la sonrisa de los
rumiantes muertos,
sobre las arenas blancas del destierro.

Voy a ver los extranjeros
en oleadas invadiendo el concreto
en el segundo mes del verano
espuma de rizos, cabelleras del mar...
Ebrios vikingos caminando tambaleantes
sobre la tarde salpicada
de africanos y orientales;
las flautas andinas salmodian una melodía
fresca y alegre
sin ellos, esta piedra tendría un solo color.
En este rúnico túnel
surcado por veloces trenes,
el hormigueo metálico del hombre
en las entrañas de la tierra.


III


Yo digo que es la carne de Dios la que
obnubila
la que pronuncia el beso
y siembra flores de fuego sobre las zarzas
en la nieve roja
la que da a las manos el hierro de la muerte
la misma que redime o santifica.
Tended hacia esas manos
una red de socorro, un madero
tended hacia esos brazos inertes
de niños en la isla
una manta, un abrigo
una canción de hermanos.
Las constelaciones están ocupadas
en la simbología de la eternidad
los leones celestes cazan gemelos de ojos
negros
y los sagitarios corren tras las ninfas de los bosques cósmicos.

Envainad la espada
guardad el metal que señala ríos de sangre
es hora de preparar un gesto
pronunciar una oración
sembrar una estrella.
Es tiempo de una mirada franca
sobre esos rostros
el firmamento está ocupado en permanecer extenso como un mar
y sus criaturas crecen con las entrañas llenas
de soles.


IV


Yo digo que es la carne Dios la que danza
con máscaras talladas en madera
la que sonríe en los rostros de Benin
–bronces perfectos–
la del sentido musical
en el centro del abdomen
con su luz de tambor fosforescente.
Estrechad las manos
de los que han alegrado sabiamente la muerte
a los que cantaban sobre el surco blanco
a los que bañaban sus cuerpos en el mar
mientras las tormentas del invierno tropical
rodaban luminosas y frescas sobre sus
hombros de arena.

Yo digo que es la carne de Dios
la que prepara el arroz y cuece junto al fuego
de ojos rasgados
la que junta pececillos plateados en el río
amarillo
la transmutada en caballos pequeños y veloces
jineteados por caballeros de oro verde.

Un esbelto girasol de humana raza
desde el oriente nos aproxima a su misterio,
para que el mago
pueda juntar las cuatro cartas,
los ocho ojos
las doce manos.

V

Nacerás en este mundo
frágil, como flor de primavera.
cruzado de fronteras,
tinta sellada de los documentos,
pero tu voz es libre y tu aire es nuevo
y aún se puede salvar,
¡Que estalle tu grito verde!
que se extienda por el bosque y se alegre como
una ardilla
la de los dedos largos con yemas blancas.

Hijo mío canta...
¡que tu canto será el aliento de mi espíritu!


VI

Yo digo que es la carne de Dios
la dulce carne de doncella hermética,
aún no hollada por las manos del misterio,
la deliciosa sacerdotisa druida
de los bosques antiguos,
que con su mirada hechiza y con su silencio
encanta,
la helvética
que danza sobre los lagos verdes
sinfonía de agua
canción de amor sobre la piedra.

Es la carne de Dios
la tumefacta flor de donde brota alegre un colibrí
un insecto con alas de arco iris,
una hoja leve, un cuchillo verde,
flauta de guadua de una selva amenazada.

Esta carne de arcilla que grita y canta
que llora y ríe
desde los cuatro puntos cardinales de la tierra,
y de su boca –acantilada de mares–
ruedan lunas
con astronautas locos.



–Estocolmo (SUECIA), junio
–Ginebra (SUIZA), agosto 1993
O.G.R.
DEL LIBRO
"SOBRE EL JARDÍN DE LAS DELICIAS Y OTROS TEXTOS TERRENALES"

domingo, 31 de mayo de 2009

ARTE Y CRIMEN / Luis Brito García




1
Proclamó Honorato de Balzac que en el comienzo de toda gran fortuna hay un crimen. También en el inicio de toda estética. Pillos y camorristas han sido los sujetos por excelencia de las artes. Mientras más prójimos despachaban Sansón o Aquiles, más bonitos quedaban en las estatuas. Las mitologías son un prontuario de todos los delitos que se podían cometer con las armas de la Edad de Bronce. No hablo de los Libros Sagrados, porque superan el promedio de hecho punible por página. La única manera de que los asesinos no traten al arte como un delito es elevar el delito a la categoría de arte.
2
Mientras mayor el genocidio, más conmovedor el arte que lo celebra. En materia de crimen, cantidad es calidad. Mediante el derroche proclama el rufián que no le ha costado trabajo lo que dilapida. Las pirámides, la Muralla China, son exposiciones perpetuas de trabajo robado. El Coliseo, fosa común donde millares de infelices se degollaban para regocijo de millones de parásitos. La argamasa de las grandes arquitecturas es la sangre de quienes las erigieron. Para recordarlo se hacían con tanta frecuencia en ellas sacrificios humanos. Concluido el Taj Mahal, al arquitecto le arrancaron los ojos para que no pudiera crear obra equiparable. Quizá fue piadoso, teniendo en cuenta las muertes que hubiera costado la réplica. Más de cinco millones de indígenas perecieron en los socavones del Potosí para costear el esplendor de Europa. Ni siquiera la utilidad dispensa de la hecatombe. El Canal de Suez es sepultura de centenares de miles de siervos; el de Panamá, de millones de peones y coolíes. Los grandes museos son exhibiciones de botines pillados a otras culturas.
3
Pedo filosofante, alcahueta de mandriles, llamó Aldous Huxley a la Razón. Si cupiera duda del carácter racional de la estética, bastaría contemplar su adulatoria adhesión al poder instituido. Petroglifos y pinturas rupestres representan humanidades anónimas. El asesinato en masa y el retrato de su autor son inventados al mismo tiempo, y el tamaño de ambos es por lo regular equivalente. Prueba de ello, la glorificación del forajido como conquistador en La Araucana, la eufemización del pirata como pícaro en La isla del Tesoro y como bufón en Peter Pan. En tiempos de las bárbaras naciones acostumbraba el pillo echarse todo el botín encima, por si tenía que salir corriendo. De allí la sobrecarga decorativa de las indumentarias de linajes y noblezas. La quincalla de los trajes de las oligarquías apenas claudicó ante la detestable sobriedad a mediados del siglo XIX, cuando ante el pillaje generalizado resultó prudente esconder los activos en el Banco, de donde no tardaban en desaparecer en manos del más peligroso rufián conocido, el banquero.
4
Postuló Proudhon que la propiedad es el robo. Toda irresistible ascensión económica es sospechosa. Ni el dinero ni el pus aparecen solos: ambos brotan de la infección. Por tanto, el pandillero pasa a ser el héroe de una sociedad de salteadores. Las supuestas hazañas de Jesse James, Billy The Kid, Doc Holiday, Billy Wild Hickock y Pat Garret son celebradas por la misma prensa que exalta el saqueo de la mitad del territorio mexicano, la invasión de Cuba, la anexión de Puerto Rico y las Filipinas y la ocupación de Panamá y Colombia. Scott Fitzgerald sublima en El Gran Gatsby la tragedia del gangster que después de extorsionar el dinero a los infelices es interrumpido por un balazo mientras trata de usarlo para comprar status. Este sueño literario se hace realidad con la consagración del glamour Kennedy, cuando el pistolerismo asalta públicamente la Casa Blanca y la ocupa hasta que los certeros balazos de uno o más colegas imponen el orden del disimulo. El viejo Joe Kennedy, padrino de la pandilla, fue un notorio gángster enriquecido por el contrabando de licor, honorable industria cuyos réditos libres de impuestos lavó en la segunda industria menos honorable del mundo, el negociado cinematográfico, e invirtió en la compra de un cargo de embajador en Inglaterra, desde donde promover con mayor libertad su ideología fascista y la carrera política de su hijo John.
5
La campaña electoral de John Kennedy es motorizada por el Rat Pack: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr. y Jerry Lewis, combo de protegidos de Las Vegas (la Disneylandia del Mafioso) que coronan el golpe de reducir una contienda electoral a la ideología del night club. Ya en el poder, Jack rompe récord de pandillerismo a gran escala intentando asaltar Cuba con un gang de mercenarios y rufianes a sueldo. Derrotados éstos, bajo la pedagogía casinera de Las Vegas se juega a una sola carta la aniquilación de la humanidad en la llamada Crisis de los Cohetes. Derrotado también en ella, como legado imperecedero al país que lo toleró le deja la guerra de Vietnam, en la cual no sale derrotado él sino Estados Unidos. Esta historia de amor y dolor queda previsiblemente interrumpida cuando un certero balazo acaba con el protagonista y otro más certero todavía disparado por el mafioso Jack Ruby sella los labios del testigo clave: drama representativo de un país donde los pandilleros ponen y quitan presidentes y estilos estéticos.
6
Pues así como David Rockefeller destruyó un mural de Diego Rivera por su exceso de ideología y promovió el expresionismo abstracto por su falta de ella, los más notorios malhechores de Estados Unidos elevan el Las Vegas Look a razón de Estado. Así como el cowboy de utilería Reagan negocia drogas para atacar Irán y Nicaragua, Clinton convierte la Casa Blanca en gimnasio del sexual harassment y Bush padre e hijo en guarida de banqueros salteadores de países. Ni el amor ni la delincuencia pueden ocultarse. Así como el enamorado clama por comunicar su dicha, perece el amigo de lo ajeno por restregarle a todos en la cara su botín. El Estilo Casino, el deslumbramiento por los Cadillacs negros, las lentejuelas, la mostacilla, los anuncios luminosos, el cromo, el desayuno y las rubias platinadas enviadas a la habitación, los casinos manejados como Bolsas de Valores y las Bolsas de Valores manejadas como garitos, los centros comerciales, los gobiernos comerciales, el sicariato chic, el falso mármol, los falsos positivos, ciudades con más casinos que universidades, donde cada centímetro de las calles y de las pantallas de televisión están interferidas por publicidad, gobiernos convertidos en garitos y garitos elevados a gobierno son el mostrador evidente de la dictadura del crimen organizado. A diferencia del arte legítimo, el arte narco no atrae la atención por sí mismo, sino interfiriendo con la percepción de otra cosa agradable. La legitimación de capitales es paralela con la legitimación estética en su empecinamiento por ocultar la procedencia de los signos que exhibe. Es esto lo que debe destruir una Revolución y un Arte Revolucionario. Contra estética del Poder, el poder de la Estética.

viernes, 8 de mayo de 2009

OSCAR CRUZ* (CUBA) POEMAS


CONVERSACIÓN CON UN HOMBRE DE LA GUERRA

mi abuelo no murió en la Higuera,
tampoco en la Verde ante las balas.
amaneció callado como los soles de agosto,
su rostro era una máscara siniestra, un toldo
de senilidad su cuerpo. se cansó de la vigilia,
del acto de esperar.de senilidad su cuerpo.

recuerdo que en las noches me llevaba hacia
el traspatio para que oliera y degustara el aire,
me hablaba de los rusos y los galos, de su familia
engordando en un cobertizo, atrapados entre
la puerta y el estanque de los patos. ya no está,
y siento de pronto en el negror de estas sábanas
una vibración profunda, algo que se tuerce para
acabar, y es un ruido pequeño, casi nulo, como
un niño que apenas logra escuchar el sollozo
de su madre. tú estabas allí, como habías estado
aquellos años en que vivíamos juntos, y solías
pasar del cuarto a la cocina con ese andar duro
y calmo.

estabas siempre igual, en aquel sitio devastado
donde crecieron tus hijos, donde crecen los hijos
que ya no verás, y sigues entre objetos vacíos:
camas, armarios, butacones. y yo salgo, voy por
el patio hacia la luz, pero en mis ojos llueve
un agua sucia que no me deja ver como comienzan
a agrietarse las paredes de una casa lavada
y manchada por la lluvia.

quiero que te quedes como estás, con la cara
siniestra y la muerte al descubierto. estoy de pie
y escucho el movimiento del aire entre la hierba.
comienzas a darme tu sermón, pero ya no quiero,
no soporto ni a los rusos ni a los galos, ni a aquella
cantidad de gente cebada en un cobertizo, atrapados
entre la puerta y el estanque de los patos.
dejemos las cosas como están.
por el camino del adónde, la gente está tirada
y mirando para arriba. tratando de llenarse de
recuerdos, con los que el tiempo se abre como
presente. sabes: días hay en los que miro lejos,
en el futuro, y veo a un hombre que cavila sobre
las primeras y las últimas cosas, preocupado
por los muertos y cuidando con esmero su jardín.


del libro Los malos inquilinos, 2007
ESPEJO INTERIOR

no volverás a Ur....a sus láminas
no cortarás acantos en el huerto del sajón
han levantado un reino en Miraflores
y dicen: habrá pasto.......peinetas sirias
mercaderías de punta en estuches egipcios

no volverás a la noche... a sus tamaños
al duro gravitar de la memoria
tengo a cargo un latigazo......un libro de Lenin
credenciales falsas de libre asociado

la tarde cae sentenciosa
y salgo a caminar por la bahía
converso con Flebas........el fenicio
y todo es agrio....desmemoria
todo fuga despacio a los salientes de la isla

las aguas me juzgan mal
simulan un jacuzzi...una ruleta
traen nostalgias de Esparta...... de Moscú
de aquellos esplendores que siempre me dejaron

estas son las aguas de Virgilio
las mismas que asolan lentas
los salientes de la isla
no volverás a Ur......no volverás
a menos que incendien Miraflores.


FLOR DE LOTO

dispuestas las cruces
voy en coche bomba hacia el senado
la gloria es otra cosa me dijeron
otras son las cartas enviadas por Alicia
dime Lewis Carroll qué fue de aquel país
qué fue de Bugs Bunny en el bazar de Damasco
acaso no llegaron los bárbaros
no llegó el cortejo funeral de los míos

cae un sol tremendo
Sol Meliá en Zona Franca
vienen las nativas a lucir sus implantes
tú eres la Vedette (mujer menstruadota)
vienes a romperme los ojos
a morirte donde nunca fui tocado por la luz
estoy llamado a buscarme
estos son mis días
dicen que no conmoverán
que no hay progresión ni sosiego
pago mis derechos......mis izquierdos
pago caro ese jardín y esta mesa tan vacía
a veces me tiendo al Sol me oreo
pienso en el concepto Dios
en esa dimensión tan abstracta
a veces......me pongo al otro lado
empuño otra bandera
no sé......no pienso
es el concepto de Dios quien me define
quien me empuja al Senado
me pregunta por ti
ojo del Ciclón
hembra maldita
es ahora o nunca..,,..es aquel...,,. huevo o cigoto
figurante que en su dorada rama se defiende
sube ahora Alicia mía
salvemos de una vez por todas
esta raza en extinción.


EXTRAÑAS MANERAS DE ESTARSE MUERTOS

a Sergio Fernández, Marquelis Vega, Teresa Melo y Reina Barroso
que sí lo saben...



cuando de noche se estremecen los estadios
con los hombres que no he sido
los hijos de Gastón (muertos a plazo)
comienzan a bailar frente a la hoguera
marcan el paso y el ritmo de su baile
saben que bailar....es destruir la unidad que forman
los vivientes y los muertos

sólo así
consiguen atraer a sus praderas a gente de toda condición
gente cuaternaria.,,...polvorienta..,,..coagulada
en la memoria de estos sitios
husmeadores de semen
buscadores de sangre en la corteza del mundo
ínclitos ministros mirmidones
sacerdotes...,,.que no tienen tiempo libre
fluyen hacia allí
sedientos de reinos y aguas muertas
yo los veo
los oigo por los pies como se alejan
como buscan sin hallar aquel rincón
donde nada ya se oculta ni disuelve

estamos aquí
y....cuantas veces le oí hablar de los muertos
de las espléndidas cosas..,,..de las cruces..,,..los pasos y los ecos
de esa levedad que nos acecha en los caminos
por donde pasa la muerte con sus prosapias
con su lenta procesión de bueyes
diciéndome que sí....que el agua concedida tendrá serme ingrata
que tardo demasiado en dar lo que me crece
sin saber que lo que crece es apenas redención
espejos de sal en la memoria

pienso ahora
en la arena de un país que ya no es mío
en la hembra que me obliga a claudicar
a besarle los pies..,,..a cumplir sus mandamientos más terribles
dime sombra amarga
quién sino yo podrá orinar en las estatuas
fornicar sobre la yerba
hacerle reverencia al domador
que grita raudo en mis oídos:
usted es un bailón.,,...(inofensivo y útil)
pero...no me quejo
estoy hecho de humillaciones que generan
un asombro......una pradera…...un catafalco
una mesa frecuentada de relámpagos...de cánticos nocturnos
yo soy la medida de mi mismo
ese ordenamiento residual que me conduce a lo perdido
yo no me aferro a todo lo probable
a las cenizas de Heredia
a los kimonos de Casal
a las aporéticas joyas de Zequeira
pérdida en este caso más terrible
pues nunca existieron
no tengo tiempo de juzgar a los hombres
ellos ofrecen lo que pueden
y tal vez yo he sido como ellos
odié a los anticristo…...a los heraldos
a los vanos juramentos sobre el polvo
odié a una canción…...en la que un hombre de bien amaba a Jimena
ese hombre que ya no es Tetrarca
es sólo un nombre en el recuerdo mío
en esas letanías que me llevan hacia el mar
a verter mi sinsabor…...bajo las piedras
como un héroe que es cobarde
y a solas y con lágrimas llora
donde nadie lo sospeche
ese héroe en un furgón...…un altar…...un frontispicio
un cementerio donde aparece el objeto amado
a luz de la luna
que acaba por desangrar estas estrofas
donde un grupo de poetas de los que no se sabe ni el nombre
vienen a dar la medida de sus pasos
ninguno ha degustado la verdad
no saben que su voz…...aunque engolada
es la tierra de un pasado siempre turbio
que es como el desgrano de vivir satisfecho
en la lejanía…...en la ausencia…...en el frío estelar
que genera la distancia

hijos de Gastón
grato es morir cuando la noche inicia
su vasta acometida
y los hombres…contables y furiosos
no bailan…...no odian…...ni preguntan
ni sus ojos se pierden el oscuro conocido
la patria es la ancha arena
el hierro que la fragua fortalece
sigan desnudos en su baile
marquen y recuerden que los hombres
ligeramente desvastados
hacen el amor en cantidades ruinosas
se hacen al mar…y a los estadios
y luego se juntan a morir…de un tiempo y de una vez
como los héroes.


LOS MALOS INQUILINOS
a José Luis Serrano Serrano y Reinhardt Jiménez Cañete
1
ciertos inquilinos cuya esencia desconozco
vinieron a rondarme la cabeza
llegaron despaciosos: nictálopes videntes
mujeres de pasos breves de pasos evaporados hombres que van a morir
...(no del pecho o el riñón)
sino del paso inexorable de los hombres

traían lentas lunas....hojas muertas
restos que la noche le atribuye a Praga
estaban allí olvidados y distantes
miraban ese sitio donde a veces puedo oír
junto a un bar de la calle Heredia
un arduo gemir de buscavidas
y el humo y la jerga desde adentro
donde antiguos vendedores brindan con alcohol al mediodía
donde esas paredes de Santiago Mártir guardan
una tristeza de indefinible esplendor

estemos aquí les dije: miremos como huyen las
nativas
se van a Barlovento a Waterloo a desangrar su corazón
bajo las piedras
no sólo debajo sino encima de las piedras
en un hostal en un cerrado bosque
al borde sentencioso del pantano
donde ya no hay paso ni rostro seguro

he renunciado a traicionar
he sostenido el ayuno y la soberbia de los héroes
he dado de comer a los perros
he convocado y recibido el desamor
nadie fue vejado en mi cabeza
y acaso les pregunto:
quién extrañará mis manos
quién hospedará mis muertos
quién será de mí cuando me asista el desamparo
cuando estas palabras se vayan sin decir
lo que antes no fue dicho

ustedes que practican el método de Ulises
que no temen ni al tiempo ni a los hombres
ni se inventan acompañantes con los dones que le faltan
ustedes que apenas cuantifican
que escriben sus memorias
saben que sólo son nuestros aquellos que se van




aquellos que siempre están ahí
en busca del mar......del esplendor......de lo perdido.


2
nacidos aquí
donde los muertos lloran a sus muertos
donde el hombre sabe qué es un hombre
qué es un Dios y sin embargo no le importa
le importa el duro hierro de sus clavos
la sangre que se expresa a través de su lengua sus badajos
a través de su pecho y su víscera violenta

viejo Tiresias
qué culpa tengo yo de estar aquí
castrado envilecido segregado por seres violentos
seres humanos seres que aman el hedor de la gloria
sólo puedo decir aquí nacimos
pero no puedo decirte adónde
como ese aire que agoniza en mis pulmones
un aire neutro aletargado con una voz de náufrago
y un grito
vamos a migrar a tragar aire caliente
a buscarnos en la rabia en los techos de zinc
en la sombra lateral que proyectan las palabras vamos a acercarnos digo:



a ver y tocar y bien decir de aquellos los peldaños
los míticos peldaños que escalaron los hombres



a ver por ejemplo: la rosa que vio Borges en mitad del infinito
ajena y triste como todas las rosas
a ver los héroes de Jerjes el Cenizo
muertos de tristeza en un rincón de Salamina
a ver sobre todo al dictador
que ignora con exceso que es un hombre

viejo Tiresias
no vine a tu país a convertirme en axioma
soy la expresión
aquel que inicia un par de escenas y da paso al argumento
es culpable indiferente lleno de altos y bajos preceptos
a veces medio raro a veces el bufón
cuyo asombro se desploma en un momento
no eres ciego
tus ojos concuerdan en género y número
están como los míos
comidos por la pólvora de todas las guerras



atados con alambres al rencor de los años



dispuestos a perderse a ganarse un sitio bajo el polvo
bajo el hierro displicente que atraviesa mis costillas
estamos aquí
poco o nada hicimos el uno por el otro
no pienses no maldigas no es a ti a quien aman
no eres tú el que ha venido a martillarme
a dislocarme los ojos
digamos que has venido a sonreír a edificar
a encerrarte en los suburbios de la tierra

viejo Tiresias vamos a olvidar
a sentarnos levemente frente a Dios
a tomarnos en paz nuestra cerveza.
.



Alambres


se llamaba Jimena, era blanca y fumadora, tenía entre las piernas un raro mecanismo, un raro advenimiento para el coito. dicen los que saben que era buena. yo era un simple mirador, la veía vibrar, menearse, sentía algo por lo breve, creo que sí, sus nalgas eran breves, pero sabía balancearlas, moverlas. no soy hombre de eso: me dije, nunca lo he sido. me acercaba hasta allí, bajo torcidas hileras de alambres me tumbaba y suspendidas sobre mis ojos, alineadas con precisión, yo sentía las tetas de Jimena. o al menos eso creo. siempre había alambres. me jodían los alambres. una tarde, surgió una luz cerca del techo, a través del orificio, vi el rostro de una mujer, ajada pero hermosa. bajó la mirada y luego apareció el rostro de un hombre, parecía mi vecino, o al menos eso creo. la luz se concentró y el hombre dijo: Jimena era una puta, un instrumento engullidor, con vientre y corazón ruidosamente calcinados. ahora escribe y ha cambiado. no entendí lo que me dijo. lo cierto es que alguna noche, llevé a Jimena hacia el traspatio y allí la penetré, de pie, contra una puerta, fue algo cálido. pensé en las palabras del vecino y en anchas playas vacías. aunque también fue un poco triste. había una ausencia total de sentimiento que no pude superar ni comprender. estaba allí, entrando y saliendo de Jimena, bombeándola, borrándole el carmín, con el cielo lleno de alambres, siempre me jodían sus alambres. noches más tarde la vi, besaba a mi vecino con desgano. creo que sí. Jimena era una puta, y ha cambiado.


Oscar CruzSantiago de Cuba. 1979
Poeta y editor.


Graduado de Licenciatura en Historia por la Universidad de Oriente, actualmente labora como editor de Ediciones Santiago.

Tiene publicado el libro Los malos inquilinos (poesía): Premio David (UNEAC) 2006, Ediciones Unión, 2007.

Además, su obra ha sido reconocida con:

Premio de poesía La Medalla del Soneto Clásico, San Luis, Santiago de Cuba, 2004.
Premio de poesía Luisa Pérez de Zambrana, El Cobre, Santiago de Cuba, 2004.
Juegos florales, Santiago de Cuba, 2006.
Premio de poesía Mangle Rojo, Asociación Hermanos Saíz, Isla de la Juventud, 2006.
Beca de Creación DADOR, 2009 (convocada por el Centro Cultural Dulce María Loynaz), con el proyecto de poemario Los alimentos terrestres.
Premio Pinos Nuevos, 2009 (convocado por el Centro Cultural Dulce María Loynaz y las editoriales Letras Cubanas, Nuevo Milenio y Gente Nueva), con el poemario Retorno a Salamina.
Textos suyos aparecen en las revistas Sic, Del Caribe, Dédalo, Matanzas, La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, y El tintero.

( Direcciones de correo electrónico: cprovlibro@cultstgo.cult.cu, centrosoler@cultstgo.cult.cu

Una entrevista con el autor aquí:
http://www.cubaliteraria.com/delacuba/ficha.php?Id=4141


BLOG LITERARIO CON UNA ESTUPENDA SELECCION DE POETAS CUBANOS CONTEMPORANEOS
http://alascuba.blogspot.com/