martes, 11 de marzo de 2008

PEDRO JUAN GUTIERREZ


El INSACIABLE HOMBRE ARAÑA
(cuentos)
"Silvia en N.Y."

Pedro Juan Gutiérrez

En el invierno de 1992 Silvia visita New York por tres meses y se aloja en el apartamento de una prima en 94 St. West, a un costado del Central Park.

Una tarde, diez minutos antes de oscurecer, camina apresurada y cuidadosamente por un sendero del parque. Se concentra en sus pasos porque hay rachas de viento. El piso está helado y puede resbalar.

Es una zona completamente desolada. Sólo los árboles, los bancos y el viento frío. Un poco más allá hay unas canchas de tenis. Vacías. Silvia lleva las manos en los bolsillos de su largo abrigo negro. Palpa un paquete de tarjetas, con la reproducción de uno de sus cuadros. En el reverso está impresa la invitación para la apertura de su primera exposición personal en N.Y. Dentro de tres días. Consiguió una galería que está bien. No es de primera categoría pero tampoco es de cuarta.

Silvia piensa cómo va a organizar el vernissage y hace cálculos para el futuro. Su sueño dorado es encontrar un marido millonario que la mantenga, para ella entregarse totalmente a su arte. El viento está muy frío. Tiene la cara y las orejas heladas. De repente aparece un negro alto y robusto que la agarra por un brazo y le dice algo en inglés. Silvia se horroriza y piensa: “Oh, no, a mí no me puede pasar esto. No puede ser”. El tipo tiene la pinga tiesa bajo el pantalón y el zipper abierto. Ella intenta zafarse pero la sujeta una mano de hierro. Es tanto el miedo que le invade un frío intenso en todo su cuerpo y comienza a temblar. Piensa decirle: “Oh, please, please”. Pero no. Le parece ridículo decir solo eso. Se le olvidó todo el inglés. Es como si tuviera la mente en blanco. De nuevo intenta desprenderse y salir corriendo. El tipo entonces la agarra por los dos brazos y la atrae hacia sí. Intenta besarla. Ella huele su aliento a tabaco y alcohol y se asquea. Ladea rápidamente la cara y se echa hacia atrás. El tipo la besa en el cuello y la chupetea. Ella forcejea un poco más. El hombre la empuja. Silvia pierde pie y trastabillea. El la sostiene para que no se caiga. Es un mastodonte jugando con un pajarito. Silvia es muy delgada y endeble. Y no deja de temblar. El tipo la lanza contra un banco y la obliga a sentarse bruscamente. El permanece de pie. Con la mano izquierda la aguanta por el hombro. Con la derecha busca dentro de su pantalón y saca una tranca negra, tiesa, larga y gorda. ¡Cojones! Silvia la mira. Tiene que mirarla porque está a dos centímetros de sus ojos, y piensa: “¡Coñó, ahora sí se jodió esto. Tremendo pingón, madre mía! ¡Si me la mete me raja en dos, me destroza el muy hijo deputa!” Respira profundamente y se muerde los labios con fuerza. “¡Ay, mi madre, ¿por qué a mí?!” Se acuerda de Jesucristo en la cruz. No reza desde su adolescencia en las “Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús”, en La Habana. Todo pasa por su mente en fracciones de segundo. Se ve arrodillada entre los bancos de la capilla, rezando y mirando a Jesucristo crucificado. Le gustaba. Fue el primer hombre que le gustó. Era bellísimo, con aquel rostro dulce y sereno. Y el trapito blanco amarrado a la cintura y cubriéndolo. Era erótico. Lo más erótico y sensual que podía encontrar a su alrededor.

El negro le decía cosas en inglés. Murmullaba. Demasiado slang. Silvia no entendía. No había nada que entender. Todo era evidente. El tipo se masturbó con la mano derecha y con la izquierda palpó por debajo del abrigo de Silvia y le tocó sus muslos. Ella usa un blue jeans viejo y cómodo. El tipo intenta romper el botón desgarrando la tela. Silvia recordó como un flashazo una película argentina que se desarrolla en la Tierra del Fuego. Federico Luppi tiene que ir a Buenos Aires y se despide de su mujer. Ya a punto de irse, el último consejo es: “Si te van a violar, relájate y goza”.

“Relájate y goza, Silvia, relájate y goza”, se repite un par de veces. Entonces recupera fuerzas y mira la pinga del tipo. Está a medio palmo de su cara. No puede. Le da asco. El tipo sonríe satisfecho. Le están saliendo bien las cosas. Se masturba rápidamente y sigue intentando romper el pantalón. Quiere meterla de todos modos. De golpe Silvia recupera la voz y, sin pensar le grita:

-Fuck you, man! Use condón, son of bitch, hijo deputa! Use one condón! ¡Negro singao, maricón, abusador, hijo deputa, ojalá tuviera una pistola aquí, abusador! Fuck you! Use one condón!

El tipo, con su voz bronca, le dijo algo ininteligible y le sonó un par de galletazos por la cara que hicieron estremecer el cerebro de Silvia. El tipo quizás estaba drogado. Pegaba muy duro. Era mejor no enfurecerlo. No tenía preservativos. No le interesaban. Siguió masturbándose con la derecha. Con la izquierda registra en el pantalón de Silvia. Mete la mano por debajo del sweater y la camisa de lana. Toca la suave piel de ella. El tipo no lleva guantes y tiene las manos heladas. Le agarra las tetas. Las teticas. Silvia está muy delgada y tiene unos pechos diminutos. Siente aquella mano grande y áspera cómo las soba y le aprieta los pezones. Silvia piensa velozmente: “Le hago una paja y me voy corriendo. Este negro cabrón puede tener sida. Si me mete esa tranca me raja en dos pedazos y me deja aquí desangrándome. ¡Que se la meta el coño de su madre!” Rápidamente agarró la pinga con la mano derecha y se la masajeó. Es muy gorda y muy larga. Ahora se ha puesto más grande aún. Es enorme. “El forcejeo es lo que excita a este hijodemalamadre”, pensó Silvia. Se la apretó bien al tiempo que le bota la paja. Necesita entretenerlo y que se venga rápido. Silvia sabe hacerlo perfectamente. En La Habana se ha templado a unos cuantos negros. Pero siempre ella tenía la ventaja de ser blanca, joven y bonita. Los negros le perreaban atrás un buen tiempo hasta que al fin ella se decidía a dirigir la operación y llegar a la cama. Siempre tenía el sartén por el mango. Ahora se sentía humillada. Por primera vez en su vida. Le escupió en la cabeza de la pinga, pero casi no tenía saliva. El miedo le dejó la boca seca. Movió la lengua contra el cielo de la boca y acopió saliva porque de lo contrario el tipo le iba a meter la pinga en la boca y la obligaría a mamar. La paja le estaba saliendo bien porque el tipo emitía sonidos de placer. Ella temblaba. Sentía la mano congelada que le sobaba los pezones y se los pellizcaba. Ella se esforzaba con sus dos manos dándole pa´atrás y pa´lante. Se la meneaba y miraba alrededor. Nadie. No aparecía nadie. Aquello era un desierto semicongelado. “Ay, mi madre, si apareciera un policía y le entrara a palos a este negro cabrón”. Ella seguía meneando con las dos manos y mirando a uno y otro lado. La pinga seguía frente a ella, apuntando como un cañón, a medio palmo de su cara. De pronto el tipo le soltó un chorro de leche en la cara. Le bañó el rostro. Y otro lechazo más. “¡Qué cojones! ¡Tenía dos litros de leche en los huevos, el muy singao!”, pensó Silvia. La sorprendió. Ella no lo esperaba tan rápido y ya era tarde. Sintió el sabor ácido-dulce del semen en su lengua, en la garganta, en los labios. El olor acre de la leche. Le entró hasta por la nariz. Soltó la pinga. Se limpió con las manos. Tenía pañuelos de papel en el bolsillo. Los buscó. El tipo ahora se masturbaba él mismo, frenético y jadeando. Seguía soltando chorros de leche encima de Silvia y le ensució el abrigo. Ella volvió la cara. Escupió una y otra vez. Asqueada. El tipo quedó medio desfallecido. Ella lo empujó y salió caminando aprisa mientras se limpiaba con los pañuelos de papel y escupía. Resbaló varias veces en algunos charcos congelados y estuvo a punto de caer al suelo. Seguía con el sabor acre del semen en la boca. Y se había tragado un poco. Lo sentía más atrás de la garganta. “¿Por qué tenía la boca abierta? ¿Cómo es posible? ¿Seré estúpida? La tenía en la punta, el muy cochino, hacía un mes que no se venía. Me soltó dos litros de leche encima. ¡Coño de su madre, hijoputa! Tenía que tocarme a mí. No había otra en todo el parque. Si tuviera una pistola le entraba a tiros”. Iba rabiando y casi corriendo, a pesar de los resbalones. Blasfemaba y temblaba de frío, de nervios, de rabia, de furia, de impotencia.

En pocos minutos llegó al apartamento de su prima. Subió las escaleras hasta el segundo piso. Sacó las llaves y se detuvo antes de abrir la puerta. Cerró los ojos y pensó: “Tranquila, Silvia, tranquila”. Se pasó las manos por la cara, por el abrigo. Ya todo estaba seco. Se alisó el pelo y de nuevo concentró su mente calculadora: “Ya, no pasó nada, tranquila”. Abrió la puerta y entró sonriendo. No había nadie. Sobre la mesa un mensaje escrito con tinta roja en una hoja blanca: “Regresamos tarde. Cena tú sola. Hay pollo en la nevera”. Se quedó leyendo el mensaje una y otra vez. Muchas veces. Fue hasta el equipo de música y lo conectó. Tenía colocado un CD con “La Tempestad”, de Jean Sibelius. La música comenzó a invadir lentamente a Silvia. “Las Oceánicas”. Fue hasta el baño. Dejó la puerta abierta. Se desnudó. Hizo un gran bulto con toda la ropa. Después la botaría, incluido el abrigo que tenía las manchas secas y blanquecinas del semen. Se duchó largamente y lavó muy bien su pelo. Cepilló sus dientes dos veces. Se secó y se puso agua de colonia abundante. Siguió sintiendo asco. Las habitaciones estaban caldeadas y regresó desnuda a la sala, escuchando la música. Se dejó caer en una butaca, echó la cabeza atrás, cerró los ojos, y se olvidó de todo. Solo existía Sibelius. In crescendo.

Un mes después regresó a La Habana. Hacía nueve meses que viajaba. Seis meses en Madrid y tres en New York. Buscaba galerías que se interesaran por su pintura. Yo la esperaba en el aeropuerto. Se sorprendió cuando me vio. No me lo dijo pero lo leí en sus ojos: no esperaba verme después de tanto tiempo y de ciertas peleas telefónicas. Sobre todo en los últimos tres meses. Pero yo estaba enamorado como un perro. Eso es lo peor que le puede pasar a un hombre. Enamorarse demasiado y apasionarse con una mujer bella. Nos fuimos a su estudio. Pusimos a un lado el equipaje sin abrir y nos besamos. Un beso con lengua y chupones. Se nos olvidaron los nueve meses de separación y las broncas telefónicas. Templamos como dos locos. Igual que siempre. Seguimos así unos días más. Una tarde descansábamos en la cama. Lo recuerdo perfectamente. Me dijo:

-Tengo que decirte una cosa.

-¿Qué?

-Quizás tengo alguna enfermedad.

-¿Por qué? ¿Templaste sin preservativo?

-Me violaron en el Central Park, frente al apartamento de mi prima.

-Ah, no jodas, Silvia.

-En serio.

-No, no.

-Sí.

-Uff, ¿Y esperaste hasta ahora para decirlo? ¡Tú eres la más papayúa de Cuba?

Se quedó en silencio, mirándome. Vio que me empingué muchísimo, y cambió en un instante:

-Jajajá. Es un chiste. No me creas.

-¿Un chiste?

-Sí, jajajá.

-Sí te violaron. Chiste ni pinga.

-No te pongas así. Era un juego.

Nos quedamos en silencio, mirando al vacío. Me levanté de la cama. Fui a la cocina y preparé café. Me puse furioso. Con rabia como un perro. Tenía ganas de entrarle a piñazos a la pared y romperlo todo a patadas. Cuando regresé con el café Silvia lo había pensado mejor y me dijo:

-Cálmate y no te alteres. Te voy a contar cómo fue.

Me lo contó todo. Sin perder detalle. Hasta Sibelius. Se me pasó la furia. Pero no pude olvidar. Una semana después nos separamos. Silvia insistía en irse definitivamente. A Miami o New York. Sólo hablaba de eso. Obsesivamente. “Me siento encerrada en una jaula. Esta isla es una jaula”, me repetía continuamente. Quería que yo me fuera también. Yo no quería irme y ella no lo entendía. Me acusaba: “irracional, sentimentaloide, blandengue, cobarde, aguantón, no tienes por qué aguantar esta mierda”. Yo me defendía: “Está bien, soy un sentimental y no una computadora”. En fin, me desalenté mucho. Ya no podía acariciarla con ternura, no tenía erecciones. Nada. Una tarde cogí mi bicicleta. Puse en una bolsa lo poco que poseía, y me marché.

No sé donde vive ni que hace. No sé nada. Alguien me dijo que se casó con un siquiatra millonario, que vive en la zona de Cape Cod y que ha engordado muchísimo. No sé. Yo caí en un estado depresivo que me duró años. Fue terrible y no quiero recordar aquel tiempo: depresivo, furioso, rabioso, desconcertado, borracho todo el día, sin comida, sin dinero, claustrofóbico, con intenciones suicidas, todos los días me templaba a una negra diferente. A veces me pegaban ladillas. Las buscaba entre las más vulgares y prosaicas de mi barrio. Me gustaba golpearlas cuando las tenía bien clavadas, y ellas se arrebataban con mi sadismo. Quizás eso fue lo que me salvó: las borracheras, las mujeres, soltar furia, tirarlo todo a mierda, no esperar nada de nadie. Y escribir. En las madrugadas, borracho, escribía cuentos de todo lo que me sucedía. Era muy divertido. Y seguí adelante. Y aquí estoy.


© Pedro Juan Gutiérrez
Link a una entrevista con el escritor cubano.
http://josejavierfranco.blog.com.es/?tag=entrevistas

Ezra Pound: VANGUARDIA Y FASCISMO (entre Confucio y Mussolini)
Por Nicolás González Varela

“La ‘Edad pedía’ sobre todo una impresión en yeso,
hecha sin pérdida de tiempo,
Un cine en prosa, no, no ciertamente el alabastro
ni la escultura de la rima”
(”Ode pour l’élection de son sépulcre”, 1918)

¿Por qué leer a Pound? Fascista recalcitrante, antisemita rubicundo, traidor a su patria además de desequilibrado mental (psicótico). Como Heidegger, como Céline, como Paul de Man, como Blanchot, como Cioran, como Elíade. como Pessoa, como Michels y como tantos otros el problema en cualquier esbozo biográfico de estos intelectuales son los años que transcurren entre el fin de la Primera Guerra Mundial (1918) y la derrota del Tercer Reich (1945). Todos abrazaron con fascinación el naciente fascismo. Pero Pound no sólo merece estar en la galería de los sospechosos de siempre de la historia intelectual: revolucionó la literatura directa e indirectamente. Además de ser el más grande de los poetas del siglo XX fue editor, corrector y artífice de la publicación de “No Man’s Land” de T. S. Eliot, el primer poema realmente modernista que formateó todo lo que venía del pasado, haciéndolo caduco y ridículo. Sin embargo, mientras que Eliot pasó a convertirse en el principal crítico y poeta de su tiempo, a pesar de su carga teológica, la posición de Pound ha sido empañada por su apoyo incondicional a Mussolini y Hitler, sus programas radiofónicos de agitprop fascista en Roma durante la Segunda Guerra Mundial y por su antisemitismo visceral. Como en los debates sobre autores hechizados por el fascismo, en el caso de Pound tenemos también interpretaciones opuestas, una herradura hermenéutica que oscila entre separar artificial y absolutamente la obra del hombre (el clásico es Julia Kristeva) o directamente hacer preceder a la poesía de su adhesión política al fascismo (Massimo Bacigalupo). La conclusión es un silogismo ridículo: Pound no fue fascista (cuando efectivamente lo fue); Pound no fue realmente un poeta (cuando lo fue y cómo). O, profundizando un poco, Pound fue fascista sui generis pero su poesía no. Habría un Pound bueno, el enhebrador de stanzas y rimas libres, un essential Pound y un Pound malo, demente, irracional, loco de atar, un pobre desequilibrado que creía ser fascista aunque no era fascista en el fondo. Por supuesto, la mayoría de los estudiosos, en ambas márgenes de la interpretación, no tienen idea de qué era el fascismo en su versión italiana. Al no comprender la originalidad no entienden y proyectan su propia ignorancia en Pound. Para muchos sigue siendo impensable que el fascismo haya atraído verdaderamente a ilustrados de la magnitud de Pound. Como señalaba Connor Cruise O’Brien sobre Yeats ¿cómo se puede conciliar la poesía que más amas con la idea política que más odias? Éste es el dilema Pound. Hay una tercera variante de hagiografía clínica, que intenta exculpar a Pound por su supuesta demencia durante al Segunda Guerra Mundial. Incluso lo sostienen autores progresistas o de izquierdas. Esta vía de exoneración está clausurada hace tiempo, tenemos las declaraciones del Dr. Jerome Kavka, que examinó a Pound en el psiquiátrico de St. Elizabeth’s, quién a repetido que no sufría de psicosis y que la internación se debió a los temores de Pound a ser ahorcado por traidor durante la èpuration. La puesta en escena célinnianne de Pound fue idea de su círculo de amigos para evitar un juicio catastrófico. La discusión sobre la deriva fascista en torno a Pound se reaviva en Inglaterra por la edición de unas cartas inéditas a intelectuales chinos, algunas de la cuales hablan no sólo de su trabajo como escritor, poeta, guionista y editor sino además de su afinidades políticas y de su decisión de apoyar el fascismo (Pound no diferenciaba entre fascismo y nacionalsocialismo). Las 162 cartas, escritas en un raro acento fonético, fueron rastreadas y localizadas a lo largo de 15 años por el profesor Zhaoming Qian, de la Universidad de Nueva Orleáns. Abarcan un período de cuarenta años y nos dejan ver su adhesión a formas políticas del confucianismo, comentarios sobre cómo se recibía en Occidente su opera magna “The Cantos” (”Cantares” en español) y opiniones sobre poetas y escritores de la época, incluido por supuesto, su alter ego T. S. Eliot. Uno de los biógrafos más profundos de Pound, David Moody, señala que estas cartas nos permiten explicar el distanciamiento entre los dos grandes poetas, separación marcada por criterios políticos. Eliot, a través de su revista “The Criterion”, aplicaba su mandarinesca Kulturkritik contra el capitalismo y su bárbaro modernismo. El escalpelo eliotenne se afilaba con piedra de amolar católica y sus parámetros pueden calificarse de “reaccionarios”. Nunca llega a desembocar en la decisión por el fascismo. Eliot era un Edmund Burke revivido y redimido. Clamaba por una nueva tercera vía, ni bolchevique ni capitalista, pero su modelo era un renacimiento del corporativismo con espíritu latino. Era esto, y no ninguna lucha dialéctica por la estética, lo que enfurecía a Pound. En sus cartas llama a Eliot “Elephant”, “Buzzard”, que tiene “Head full of Mouldy Old Christianity”. La correspondencia además nos explica la tensión ideológica y el intento de sincretismo entre la teoría fascista y Confucio. Por supuesto, una síntesis para nada absurda o producto de una locura en ciernes, que en realidad nunca existió. Y de cómo se producía la retroalimentación con su proyecto subversivo de escritura poética.


Un “poeta economista” en la Italia fascista

“Mussolini es un macho de la especie y autor de la consegna de este año” escribía Pound en “Make it New”, una colección de su mejor prosa literaria. Los diarios fascistas, como el reconvertido “Gazzetta del Popolo”, lo llamaban “el poeta economista”. En su último domicilio en Venecia, donde murió, sito en la calle Querini 252, figura una plaqueta en mármol blanco en la que reza “Titano della Poesia”. Nunca tan bien dicho. Es uno de los poetas más revulsivos y decisivos del siglo XX. Y lo sabía. Su fiel Penélope fue Gustav Flaubert, como le gustaba repetir. Hay una imagen curiosa donde se lo ve, una foto en blanco y negro, como un símbolo futurista encarnado: hiperactivo, atlético, vigoroso. Juega al tenis en su residencia en Rapallo, Italia. El país está gobernado por el Il Duce Benito Mussolini, el líder que tenía “sentido del tiempo”. Sabe que el “juego con el arte” ha cambiado. Pero Pound, pese al New Criticism que ve artistas inmaculados dedicados en alma y vida a la causa literaria en impolutas torres marfilescas, no era un poeta en sentido estricto y débil. No era simplemente un jugador de estilo más. No era un Mallarmé. No lo permitía su propia gigantez. La escritura para Pound debía ajustar cuentas con el terremoto de la guerra, con la matanza colectiva y la crisis de las democracias liberales. El estilo debe hacer un control de daños para remover de la bancarrota a la Kultur occidental. La poesía, “esa vieja puta desdentada” es parte de la decadencia sin fin. Al liberalismo lo llama sin pudor “a running sore”. Su poesía es una toma de postura política, es la “impresión en yeso” que la edad del modernismo reaccionario exigía. Pound, artífice del Imagismo primero, del Vorticismo después, experimentador rabioso, crítico furibundo del Futurismo. El diagnóstico del vaciamiento del sujeto de la cultura humanista y la disolución del lenguaje también son hiperpolíticas. Igual de políticas son las de sus compañeros de viaje Yeats y Eliot. Y no podría ser de otra manera. Se trata de atravesar transversalmente todos (y “todos” no es retórica) los modelos de formalización del lenguaje literario antes que la cultura occidental se diera una forma económica basada en el plusvalor (con el paso del valor de uso al valor de cambio). Si Pound bucea incansablemente en el vers libre de los poeta mélicos, en los clasicistas isabelinos o en los trovadores franceses, en los haikus de la poesía provenzal o los juglares bretones, es que busca un lenguaje, en forma y ritmo, que supere la irreversible reificación capitalista y la lenta fragmentación-alienación del material por medio del cual la literatura (y la poesía) trabaja. El retorno a los orígenes “que fortifica, porque implica un retorno a la naturaleza y a la razón”, no es romanticismo banal (¡para eso esta Filippo Tommaso Marinetti!), sino el intento de buscar el inicio auténtico fuera de las mediaciones del capital. El hombre de la nueva era “no quiere hacer lo que debe donde no debe”. Tradición no significa ataduras que nos liguen al pasado: es algo bello que conservamos y que se mantiene inmune al circuito dinero-mercancía-dinero. El fetichismo del dinero es el que ha hecho mercancía al propio lenguaje. Para entender a Pound y su revolución poética debe comprendérselo como un pensador en toda la extensión del término. Pound es como la Quimera homérica: poeta por delante; economista por detrás y en el medio el político. Pound, como Heidegger, como Blanchot, como Céline, como tantos, abrazó la solución fascista no como residuo de una fantástica psicosis, no cómo un error por inexperiencia política, sino como resultado coherente de sus propias reflexiones sobre la economía y la política de su tiempo. En el siglo XX la rebelión ideológica liberal precedió a la política, la voluntad de purificar el mundo burgués de las hipotecas del siglo XVIII, así como el rechazo al “malestar” liberal y burgués, se unen en un mismo impulso en las más importantes vanguardias literarias y artísticas de Europa.


Modernismo y proto fascismo

“La revolución fascista fue hecha PARA la preservación de determinadas libertades y PARA el mantenimiento de un cierto nivel de cultura, de ciertos estándares vida, pero NO fue hecha para hacer descender un nivel de riquezas o de pobreza, sino que es una denegación a entregar ciertas prerrogativas inmateriales, una denegación de entregar una gran porción de nuestro patrimonio cultural… Es posible que todas las demás revoluciones se han producido sólo después, es decir, muy considerablemente DESPUÉS de un cambio en las condiciones materiales, pero la ‘revolución continua’ de Mussolini es la primera revolución que ocurren simultáneamente con el cambio de las bases materiales de la vida.” (”Jefferson and/or Mussolini”, escrito en 1933, publicado en 1935) Así resumía Pound la positividad del fascismo como fenómeno epocal y, en sus propias palabras en el prefacio de la edición norteamericana del phamplet, nos explicaría a sus lectores “la idea statale del fascismo tal como yo la he visto”. Estas ideas no se las contagió al ver la rivoluzione continua en vivo en Italia: siempre confesó que su Turn hacia la nueva derecha había ocurrido en Inglaterra. Pound fue un intelectual comprometido con su tiempo. Como tantos intelectuales del ‘900 y como su futuro héroe, Mussolini, Pound también comenzó su deriva fascista desde el socialismo. Su lugar fue el diario “New Age”, en el que escribió sin interrupciones diez años: de 1911 a 1921. El diario pertenecía a las Fabian Arts Society y portaba como motto “An Independent Socialist Review of Politics, Literatura and Art”. Antes de la Gran Guerra era considerado el mejor diario de la izquierda británica. Allí escribieron Shaw, Chesterton, Belloc y muchas futuras figuras intelectuales del Labour Party. El diario intentaba realizar una rara síntesis, que ya veremos en otros tipos de fascismos, entre socialismo evolucionista y el sindicalismo. La formación económica de Pound se realizón íntegramente gracias a este diario a través de la difusión de economistas heterodoxos, algunos importantes aún hoy en día, como Silvio Gesell y otros que han pasado al justo olvido, como C. H. Douglas. Ya en pleno fascismo italiano Pound dio conferencias sobre economía planificada y la base hitórica de la economía en la Universidad de Milán a lo largo de 1933. Al inicio del ‘900 en sucesivos artículos Pound defiende las reformas socialistas llamadas “Social Credit”, en clave proudhonnistes y su economista de cabecera es siempre Gesell. Como muchos pre fascistas, Pound cree que modificando la esfera de la circulación y la distribución podría nacer una nueva sociedad sin tocar las estructuras sociales y políticas, sin tocar el derecho de propiedad básico. El fascismo es el único, entre el comunismo y el capitalismo liberal, de llevar a buen término, la justicia económica. Paralelamente a su actividad como socialista de la tercera vía (ni bolchevique, ni liberal) Pound inicia otro tipo de actividades político literarias. En diciembre de 1913, Ezra Pound le escribe al poeta William Carlos Williams una carta donde llama a la escena artística literaria de Londres ‘’The Vortex”, el vértice. Será un término que hará historia. La aparición en Londres de la revista “Blast” en junio de 1914 anuncia públicamente el nacimiento del “Vorticism”, un movimiento vanguardista emparentado con el futurismo pero que rompía con él en lo esencial. Hasta el “New York Times” de la época destacó la ruptura que se avecinaba. Según la definió Pound en carta a sus padres “la más inteligente revista de Londres. Ustedes la detestarían”. Lewis había tomado la idea de “Blast” de los cubistas. Marinetti estuvo en Londres en 1913. La revista no sólo destacaba en contenidos sino revolucionaba la forma hasta en los colores (¡rosa chillón en plena época victoriana!) y la tipografía. Su objetivo era “devastar”: devastar la cultura francesa, el humor inglés, la iglesia anglicana, la cultura popular, la prensa tradicional, las autocreídas vanguardias, la burguesía segura y establecida. En la revista escribirán, entre otros, Ford Madox Ford y T. S. Eliot. Más tarde Pound empleará el término “Vortex” para definir la especificidad del arte de su amigo Wyndham Lewis. Lewis es “un verdadero maestro”, fue él el que redacto el “Vorticist Manifesto”, y para Pound debería estar al lado de Gaudier, Picasso o Joyce en cuanto a su papel revolucionario en el arte y la literatura. A Ernest Hemingway, que lo conoció, le disgustaba, y dijo que tenía los ojos “de un violador fracasado”. Pound se arrepentirá de no haber escrito un libro sobre él toda su vida. De la novela de Lewis “Tarr” (1918, re escrita en 1928), Pound dirá que es “la novela inglesa más vigorosa y vehemente de su tiempo y su autor el fenómeno más excepcional de la época”. El único escritor contemporáneo que puede comparársele es Joyce. El escritor y pintor Wyndham Lewis escribirá un libro en 1931 elogiando a Hitler, editado por Chatto&Windus, aunque nunca llegará al extremo del intelectual fascista comprometido como Marinetti, Drieu, Brasillach o Paul de Man. Lewis considera al nacionalsocialismo (todavía en la oposición) como una respuesta al comunismo, en la que el concepto de raza es un antídoto saludable contra la idea de Klassenkampf, de clase social. El programa hitleriano es un excelente plan para salvar a Europa frente al peligro del bolchevismo asiático. En síntesis: el fascismo, dirá Lewis sin arrepentirse nunca (de manera similar a cómo Heidegger seguía justificando al nacionalsocialismo hasta su muerte) es la expresión revolucionaria más adecuada y más acabada de la oposición al status quo burgués. El modernismo revolucionario. Curioso o no Lewis fue ampliamente difundido en Argentina a través de la revista “Sur” de Victoria Ocampo. Pero la figura de Lewis personifica perfectamente el intelectual modernista reaccionario atraido por la vitalidad, al energía de lo irracional, la fuerza del instinto, todos fenómenos de esta rebelión contrailuminista, antimaterialista, antiburguesa y antimarxista que representará en un primer momento el fascismo italiano, luego el nacionalsocialismo y los diversos fascismos menores de Europa. El vorticismo contribuirá a ilustrar la naturaleza de las afinidades entre revuelta cultural, modernismo reaccionario y el ascenso irresistible del fascismo. Las raíces del modernismo se encuentran entrelazadas con las afinidades electivas de la derecha revolucionaria, el pasado perfecto del futuro fascismo.


Derecha revolucionaria y filosofía

En el grupo vorticista tenía un ideólogo más profundo, un filósofo en toda línea, una especie de Heidegger o Drieu de la Rochelle inglés. Su nombre era Thomas Ernest Hulme. Su ascendencia sobre Pound, Yeats o T. S. Eliot es incuestionable. Ya el perspicaz Borges lo había notado cuando escribió “fue discípulo del filósofo Hulme, con el cual inauguró el Imagismo, destinado a purificar la poesía de todo lo sentimental y retórico” (¿habrá influenciado a su vez el reaccionario Hulme a Borges?). Tanta era la admiración de Pound por Hulmes que en su cuarto libro, “Ripostes” (1912), incluye un curioso epílogo, compuesto por los pomposamente calificados Complete Poetical Works of T.E. Hulme. Se trata de cinco poemas, breves, en el estilo de los haikus. Hulme era una personalidad excepcional y el verdadero teórico del clasicismo revolucionario, del que beberán tanto el fascismo como el nazismo. El joven filósofo y crítico de arte reaccionario reunía en el café “Tour Eiffel” del Soho, los jueves por la tarde, a un grupo de escritores que constituían una secesión del tradicional Poet’s Club londinense creado por un banquero. El jueves 22 de abril de 1909, Pound llegó por primera vez a ese cenáculo, invitado por su maestro Hulme. Un miembro del grupo, F.S. Flint, quién junto con Hulme y Pound crearán el “Imagism”, recuerda esa primera y memorable ocasión: “(Pound) debe haber olvidado, o nunca se enteró, de la excitación con la que los clientes de las demás mesas le oyeron declamar su Sestina: Altaforte… qué fuerte vibraba la mesa en resonancia con su voz”. Los imagistas editarán una antología que hará época llamada “Des Imagistes” será publicada en 1914 en EE.UU. y el Reino Unido. La integraban: Richard Aldington, F.S. Flint, Skipwith Cannell, Amy Lowell, William Carlos Williams, D.H. Lawrence, James Joyce, Ford Madox Hueffer (todavía no era Ford Madox Ford), Allen Upward, John Cournos, y Ezra Pound. Hay allí al menos tres de los mayores escritores en lengua inglesa del siglo (Lawrence, Joyce y Williams) reunidos por mérito exclusivo del cuarto de ellos. El libro fue recibido con desprecio e indiferencia. Pero sigamos con Hulme. El filósofo tomó la iniciativa de traducir al inglés las “Réflexions sur la violence” de Georges Sorel, el teórico sindicalista que revisaba en clave antimaterialista a Marx. Mussolini declaraba que “mis modestas ideas han encontrado confirmación autorizada en la obra de Georges Sorel”. El fascismo consideraba la obra soreliana como una fuente de inspiración y un antídoto saludable contra las perversiones marxistas. Hulme también tradujo al inglés a Henri Bergson y su vitalismo antikantiano, otra de las fuentes filosóficas del futuro fascismo. Hulme se presentó como voluntario entusiasta y murió en la Gran Guerra en septiembre de 1917, en Flandes a la edad de 34 años. En su época, según relatan diversos testimonios, se había transformado en una de las inteligencias más influyentes y uno de los principales protagonistas de la escena intelectual. T. S. Eliot dijo que era “el gran precursor de un estado de ánimo nuevo, el estado de ánimo del siglo XX” y lo definía como “un clásico, un reaccionario y un revolucionario en las antípodas del espíritu eclético, tolerante y democrático del siglo pasado”. La médula del pensamiento de Hulme, todavía no maduro por su edad, es un violento ataque al humanismo, a la perfectibilidad humana, a la empatía artificial y a la idea de progreso. Su objeto de demolición es la idea según la cual la existencia es o debe ser la fuente de la que emana todos los valores. Hulme arremete contra todo el espíritu y el arte del Renacimiento (Donatello, Miguel Angel, Marlowe) y contra la ética y la política derivada de él: Descartes, Hobbes, Spinoza, Rousseau. Su textos declaran la guerra al romanticismo, pero al romanticismo de 1789 (el de la Gran Revolución Francesa) ya la concepción roussoniana del individuo (el hombre es bueno por naturaleza). Hulme adopta el punto de vista del gran reaccionario Burke, las posiciones y definiciones de Charles Maurras (lo dice específicamente), de Laserre y de los proto fascistas de la Acción Francesa. Los románticos creen en la infinidad del hombre, nosotros, dirá Hulme, en sus límites. Es necesaria, sobre la lenta Untergang de Occidente, una estricta disciplina religiosa (o un sustituto a este lazo) que implica, en las formas institucionales, disciplina política (ya no basada en ese invento llamado “contrato social”) y obediencia al estado. Este es el fundamento de la llamada “Anti-Democratic Intelligentszia”: rechazar de plano la tradición plumista y humanista; criticar con violencia extrema y subversiva la democracia liberal. La tarea del siglo XX, señalaba Hulme, era logra disociar a la clase obrera de la democracia. En este marco es el que hay que entender el trabajo poético y el alcance de la creación literaria de Pound. Hulme, admirador de Sorel, ofreció un retrato del teórico de la violencia y del sindicalismo revolucionario que podría aplicarse a su discípulo Pound: “Un revolucionario que es un antidemócrata, un absolutista en cuestiones de ética, que rechaza todo tipo de racionalismo y de relativismo, que concede la mayor importancia al elemento místico en religión, elemento que está convencido que nunca desaparecerá, que habla con menosprecio del modernismo y del progreso y utiliza un concepto como el honor sin el más mínimo toque de irrealidad”.


Confucio & Mussolini

Pound empezó a leer a Confucio de traducciones del francés en 1914-1915. Hizo varias pequeñas traducciones y en 1928 apareció su primera gran versión inglesa de uno de los clásicos “El Gran Compendio”. Ya en sus “The Cantos” se encontraban numerosas citas de “Las Analectas”. En sus cartas recientemente descubiertas se ve la tensión de Pound en su busca de una ética comunitaria que pudiera complementarse con el fascismo sobre el terreno. ¿Cómo intentó realizar Pound una síntesis hegeliana entre confucianismo y fascismo italiano? Confucio “que tenía a su espalda dos mil años de historia documentada, que él condensó de manera que fuera de utilidad a los hombres que ocupan cargos oficiales” permitía una Sittlichkeit, una moralidad estatal basada en salidas pragmáticas, evitando la politiquería y las discusiones abstractas de la burocracia. Confucio además sostenía una antropología pesimista sobre el hombre y un regreso a una época dorada imperial, en la cual los hombres de letras y eruditos gozarían de una posición de clase ventajosa. Los funcionarios superiores del Stato Totale deberían ser instruidos en “Las Analectas” confucianas y como regla general “no se debe permitir que ningún cristiano desempeñe cargos ejecutivos”. A Mussolini, el fondatore dell’Impero que había ya cambiado el gobierno burgués por “algo positivo, por una máquina útil”, le podría ser de enorme ayuda el aporte autoritario, centralista y práctico del confucianismo. Del judaísmo ni hablar, aunque podrían conservarse “unos cuantos judíos serios”. Confucio más Mussolini era la Océana ideal, que superaría el comunismo bolchevique y las plutocracias occidentales. Pound pensaba que el nacionalsocialismo estaba más cerca que el fascismo en los ideales confucianos de su estado. El final ignominioso de Pound es ya conocido. Hay algunas anécdotas que nos pintan qué lejos estaba en su adhesión al fascismo de la esquizofrenia. Un Pound entusiasmado contaba que a Mussolini, “que tiene sentido del tiempo”, le gustaba la música clásica por sobre la música ligera contemporánea. El clasicismo revolucionario se encarnaba en il Duce. Y que il Fascio (como llamaba en su florido lenguaje a la dictadura fascista) era “un fenómeno interesante”, tras el cual “hay perspectiva histórica”. El “estado imperialista capitalista” (sic) no sólo tenía que ser juzgado en comparación con el fascismo desplegado o con las utopías sin realizar sino con las formas pasadas de sociedad. La época no era de pasividad, de espectadores sino de acción: en su entusiasmo reaccionario se puso a preparar un guión cinematográfico en 1932 sobre la historia del fascismo, enviándole un ejemplar a Mussolini con dedicatoria. Finalmente logró el encuentro más deseado: el 30 de enero de 1933 se entrevistó con il Duce en el Palazzo Venecia, presentándole al dictador una lista de propuestas sobre reformas monetarias, económicas y además, como confesó, vislumbrar la grandeza mental de Mussolini. Le regaló un draft de XXX Cantos, el dictador lo hojeó, leyó algunos poemas y le dijo que lo encontraba “divertente”. Pound consideró esa frase un comentario muy serio que indicaba que el gran hombre de estado en un instante había llegado al alma de su obra. Emocionado como Hegel cuando vio a Napoleón en Jena, Pound consideró el hecho como una prueba de la brillantez de Mussolini y el hecho que “The Cantos” sería una obra para Übermenschen, superhombres. Su impresión en yeso para esta época. Desde aquel día Pound no llamaba a Mussolini por su nombre, sino se refería a él como “Muss” o “The Boss” (como le llama en los primeros versos del canto 41). Era el “artifex”, un genio sin medida. Eliot en “The Criterion” le publicó un artículo titulado “Asesinato por el Capital”, donde presenta a Mussolini como “el primer jefe de estado de los últimos tiempos en percibir y proclamar que la calidad era una dimensión de la producción nacional”. En “Guía de la Cultura” (1937), impresionado por ese encuentro (que será el último) Pound decía que “Mussolini, un gran hombre, demostrablemente en sus efectos sobre los acontecimientos, inadvertidamente en la rapidez mental, en la velocidad con que se expresa su verdadera emoción en su cara, de tal modo que únicamente un hombre retorcido podría malinterpretar lo que quiere decir y cuales son sus intenciones básicas”. Y “The Cantos” tiene sus propios capítulos fascistas: los cantos LXII al LXXII, conocidos como The Adams Cantos. Quiso escribir un libro sobre il Duce que nunca pudo realizar. Cuando viajó por última vez a los Estados Unidos, en 1939, al descender del trasatlántico italiano Rex (por supuesto en una suite de 1ª calse) declaró a la prensa que “Mussolini y Hitler han hecho más cosas por la paz que todas las democracias liberales”. Ya en esos momentos Hitler se había anexionado Austria y los Sudetes, Mussolini ya había conquistado con sangre Abisinia para su nuevo Imperium romano, y Pound apoyaba la operación colonialista: “Abisinia está mejor bajo el mandato de il Duce que de Negus (el emperador nativo)”. En tan sólo unos meses el IIIº Reich atacaría Polonia, estallando la Segunda Guerra Mundial. Pound utilizaba un papel de diseño propio para escribir, tenía un dibujo de sí mismo diseñado por Wyndham Lewis y tenía un motto fascista en el encabezado que decía: “La libertad es un deber, no un derecho”. A la vuelta a Rapallo desde los EE.UU. se desató la guerra. Pound ofreció sus servicios al gobierno italiano para montar una serie de emisiones radiales que llevaran a los americanos a apreciar y simpatizar con el fascismo. La primera emisión fue en enero de 1941. La idea general de Pound era que las guerras eran creadas por la codicia de los usureros y los fabricantes de armamento. Cuando Japón atacó Pearl Harbor, obligando a los EE.UU. a declararle la guerra el Eje (diciembre de 1941) Pound decidió seguir emitiendo con su propio nombre y señaló que “Roosevelt está en manos de los judíos más de lo que el presidente Wilson lo estuvo en 1919″. El 26 de julio de 1943, una corte federal de los Estados Unidos acusó a Ezra Pound de adherir a los enemigos de los Estados Unidos. En otras palabras, traición. La pena iba desde 5 años de prisión y U$S 10.000, a la silla eléctrica o mejor dicho, la horca.


La caída de los dioses

El 10 de julio de 1943, tropas británicas y estadounidenses desembarcan al sur-este de la isla de Sicilia y la ocupan en poco más de un mes. La invasión aliada de territorio italiano provoca que, el 24 de julio, se produzca un putsch palaciego, el rey de Italia Víctor Manuel IIII ordene la detención de Mussolini y nombra al mariscal Badoglio nuevo presidente del país. El gobierno de Badoglio se rindió a los aliados y los alemanes ocuparon toda Italia. Un comando libera a Mussolini quién establece la Italia fascista en el norte, con capital en Milán. Se la conocerá como la Repubblica Sociale Italiana (RSI), pero su nombre popular será República de Saló, debido a que la residencia de il Duce estaba en Saló, pequeña ciudad en el lago Garda. Pound estaba en ese mes crucial de septiembre de 1943 en Roma. Un empleado del Minculpop (Ministerio de Cultura Popular fascista) recuerda haber visto a Pound deambulando por las desiertas oficinas, buscando manuscritos de sus charlas radiales. Los días finales fueron un caos, con los fascistas huyendo hacia el norte. Pound también lo hizo, al mejor estilo de Céline: salió de Roma por la vía Salaria, cruzó el municipio de Fara Sabina y durmió bajo las estrellas. Tomo un tren abarrotado y medio a pie logró llegar al Tirol, zona segura. Toda esta experiencia de huída hacia Saló también aparecerán en “The Cantos” 77, 78 y 79. Se reincorporará al movimiento y pone todo su talento para sostener la república de opereta de un Mussolini ya quebrado. Compone canciones para las milicias fascistas, traduce y escribe panfletos, artículo, manifiestos y posters, todo ello en italiano. Los posters fueron impresos con máximas confucianas o slogans fascistas de la época reformados por Pound. Entre 1943 y 1945, fecha en al que es encarcelado, Pound imprimió seis obras en la República de Saló, incluido el testamento de Confucio. Escribió artículos en la revista propagandística del régimen “Gladio”. Pound apoya el fascismo de izquierda, una especie de vuelta a los orígenes, de Mussolini, aportando ideas y proyectos culturales. Su foto y descripción habían sido distribuidas en el frente y lo buscaba no sólo el ejército, sino un fiscal general y el FBI. Cuando lo atraparon en Sant’ Ambrosio estaba traduciendo el “Libro de Mencio”, el seguidor más fiel de Confucio pero el más populista. Para vergüenza de su etnocentrismo, Pound se rindió en mayo de 1945 a una raza inferior: un soldado negro con una carabina que lo llevó bajo arresto a Lavagna. En una conversación con uno de los ministros de Saló, Pound le explicó la amalgama de fascismo y confucianismo, su valor para elevar la moral del combate: “The Value of Philosophy (or of a Philosophy) is that it Reinforces Courage. Confucius is the Staff to take in the Trenches”.

Algunos poemas deEZRA POUND
http://amediavoz.com/pound.htm#EL%20DESVÁN://

miércoles, 5 de marzo de 2008

LOS VERDADEROS TERRORISTAS



Un artículo esclarecedor del prestigioso peridista norteamericano Bob Nicholson sobre la utilizacion de las armas sucias en Irak...
¿QUINES SON LOS VERDADEROS TERRORISTAS?


La radiación en Irak es igual a 250,000 Bombas de Nagasaki


Como escritor no tengo las palabras para describir a qué se parece 64 grados Celsius a la sombra. He experimentado 49 grados Celsius en Phoenix y 43 en el sauna que uso. Sesenta y cuatro grados Celsius me dejan mudo. Intente imaginar 64 grados de temperatura mientras lleva un casco, camisa manga larga, pantalones largos, un chaleco anti-balas, botas y transportando 32 kilogramos de peso extra.

Por contraste los nativos de Alaska y Canadá tienen treinta y siete palabras para hablar en forma precisa sobre diferentes tipos de nieve.

Así, desde que la temperatura está subiendo en Irak pareciera ser un buen momento para repartir esta historia a los diferentes sitios de Internet y publicaciones de noticias. Hubo una noticia en el 2003, de un soldado británico de 19 años, cuyo trabajo militar era trabajar en un tanque británico. En Irak. En el verano. La noticia de Londres es, que él olvidó de beber bastante agua y se cocinó, literalmente, en su tanque.


Pero, esta historia no es sobre la temperatura en Irak. Sin embargo, usted puede apostar que el clima será muy importante para esos desafortunados norteamericanos que todavía deberán permanecer en Irak este verano.

Este artículo trata de las armas norteamericanas construidas con componentes de Uranio para finiquitar el negocio. Casi todas las balas norteamericanas, proyectiles de 120 mm para tanques, misiles, bombas tontas, bombas inteligentes, bombas de 500 y 2,000 libras, misiles crucero y cualquier cosa diseñada para ayudar a nuestro lado, en nuestra guerra contra ellos, contienen Uranio. Mucho Uranio.

En el caso de un misil crucero, contiene tanto como 400 kilos de ese material. Este artículo es sobre cuánto uranio radiactivo nuestros muchachos, que nos representan, a los ciudadanos de los Estados Unidos, han dejado caer en Irak. Tome en cuenta que ellos usaron aproximadamente 2,000,000 kilos del material, dar o tomar. Ése es un manojo.

Ahora, la mayoría de la gente no tiene ninguna idea de cuánto es Dos Millones de kilogramos de cualquier cosa, mucho menos de Polvo de Uranio (UD Uranium Dust), que es en lo que este material se transforma cuando es disparado o explota. Baste decir que es casi igual a 1,333 automóviles que pesen 1500 kilogramos por automóvil. Es un montón de autos; pero, podemos imaginar lo que es un parque de estacionamiento con mil trescientos treinta y tres automóviles. El punto es que: ésta fue y es una operación industrial. Y todavía se está llevando a cabo.

No señor....eeh, poner dos millones de kilogramos de Polvo de Uranio Radiactivo (RUD) en la tierra en Irak fue definitivamente el tipo de cosas "de adrede". No fue "sólo un accidente." Nosotros, los ciudadanos de los Estados Unidos, a través de nuestros hijos en el Ejército, hicieron esto de adrede.

Cuando las balas, proyectiles, o bombas de uranio golpearon en algo o explotaron, la mayor parte del uranio radiactivo se tornó al instante en pequeñísimas partículas de polvo, demasiado finas para ser vistas. Cuando las tropas de soldados norteamericanos o iraquíes respiran aún cuando sea una diminuta cantidad en sus pulmones, tan pequeña como Un Gramo, es lo mismo que tomarse una Radiografía cada hora para el resto de su acortada vida.

El uranio no puede ser removido, no hay tratamiento, no hay cura. El uranio, sin embargo, durará mucho tiempo más que los cuerpos de los Veteranos y los iraquíes; vea usted, durará casi para siempre.

Pero, es aún peor. Al parecer un almirante que fue ex comandante en jefe Naval de India, quiso saber cuánta radiación esto representaba. También deseaba dar a conocer la cantidad en una forma que el mundo, sobre todo el mundo no-norteamericano, pudiese entenderlo fácilmente.

El Almirante decidió calcular cuántas bombas atómicas como la de Nagasaki serían necesarias para diseminar el equivalente de la cantidad total de radiación desplegado en Irak el 2003 en los Dos Millones de kilogramos de uranio.

El Almirante también quiso deducir cuánta radiación, las Fuerzas Militares de los Estados Unidos han desplegado en las últimas Cinco Guerras Norteamericanas, las llamadas Cinco Guerras Nucleares.

Eso es una tarea bastante simple para alguien como un Comandante en Jefe Naval de un país que es miembro del Club Nuclear. Sin embargo, usar la bomba de Nagasaki como instrumento de medición, es una torsión particularmente repugnante. Para aquéllos de ustedes en los Estados que no lo saben, las Fuerzas Militares de Estados Unidos dejaron caer dos Bombas nucleares en Japón, al cierre de Segunda Guerra Mundial. El mundo entero recuerda eso.

Una Bomba Atómica se dejó caer en la ciudad de Hiroshima, la otra en la ciudad de Nagasaki tres días después. Aproximadamente 170,000 personas fueron inmediatamente incineradas. Fue un trato muy grande.

Es un instrumento de medición que sirve muy bien en el resto del mundo; pero, no muy bien en Fox News (Fair & Balanced) (c) o en el resto de los medios de comunicación norteamericanos del estilo de Fox. El Departamento de Energía todavía lista las detonaciones de Hiroshima y Nagasaki como "pruebas." El almirante dio a conocer hace unos meses los datos en una conferencia científica en India. Este artículo es el primer informe de los datos en los Estados Unidos. Se dará a conocer primero en Internet.

El almirante en India calculó el número de átomos radiactivos en el bombardeo de Nagasaki y lo comparó con el número de átomos en los 2,000,000 de kilogramos de uranio esparcidos en Irak en la guerra del 2003. Ahora, créame, esto es mucho más complejo que eso; pero, es aquello lo que hicieron en esencia los expertos en India.

¿Cuántos bombas nucleares de Nagasaki igualan la Radiación liberada en Irak en la guerra del 2003? La respuesta: Aproximadamente 250,000 Bombas Nucleares.

¿Cuántos bombas nucleares de Nagasaki igualan la Radiación liberada en las últimas Cinco Guerras Nucleares norteamericanas? La respuesta: Aproximadamente 400,000 Bombas Nucleares.

¿Quién haría algo así?

Nosotros. El único pueblo en la historia del mundo comprometido en Guerras Nucleares son los norteamericanos, ciudadanos de los Estados Unidos. Según se afirma, los alemanes y japoneses de la segunda guerra mundial también quisieron comprometerse en guerras nucleares, excepto que el ataque militar norteamericano les golpeó el bosquejo, por así decirlo.

Los respetables estudiosos académicos podrían debatir para siempre si o no, Herr Hitler, Fuhrer de Alemania, habría desplegado municiones de uranio en el Sudetenland si las armas hubiesen estado disponibles. Ciertamente los alemanes sabían tanto sobre las guerras de uranio como nosotros en ese momento. Parece dudoso que Adolph Hitler hubiese ordenado el uso de municiones de uranio allí, porque el Sudetenland estaba tan cercano a la Patria, la Alemania Nazi.

Un General norteamericano llamado Leslie Groves estaba al cargo de la operación de la fabricación de la bomba, llamado El Proyecto Manhattan. En 1943 el Departamento de Guerra supo para que serían buenas las balas de uranio y las bombas nucleares.

Si las armas nucleares no hubiesen detonado en Japón, el uso de las balas y bombas de uranio hubiesen quedado en el olvido. No fue hasta que Ronald Reagan fue Presidente en 1980, que hizo que el renombrado Departamento de la Defensa resucitara las mortíferas y radioactivas balas, bombas y misiles de uranio. No es de extrañarse que su sobrenombre fuese Ronnie Ray-Guns.

El Ejército norteamericano conoció los síntomas del envenenamiento por radiación en 1943; comenzando con una penosa irritación de la garganta hasta una agónica muerte quemándose desde el interior.

El Presidente Bush prometió invadir doce países en el discurso State of the Union del 2003. Yo le creo al hombre. Por alguna razón, algunos desencaminados norteamericanos no lo creen, o piensan que él estaba exagerando. Sin embargo, el resto del mundo tiene toda la razón para creerle.

No hay que preocuparse, el Presidente tiene el suficiente material base para municiones de uranio radioactivo. Hay más de 77,000 Toneladas guardadas en las 103 plantas nucleares de desechos y varios Laboratorios de Armas Nucleares en EE.UU.. Cada uno de ellos fabrica 130 kilos de material radiactivo para balas, bombas y proyectiles radiactivos. Sin hilar demasiado fino; eso es suficiente para 40.5 gloriosas campañas exitosas como la Guerra Nuclear en Irak del 2003.

Cada año, aproximadamente en este tiempo, los vientos del sur dejan una fina arena del desierto en los parabrisas de los automóviles estacionados en la Europa Continental y Gran Bretaña. Pronto este polvo de arena llevará una sorpresa. Gracias a los norteamericanos. Gracias a nosotros. Nosotros le hicimos esto al mundo. Y, aún nos preguntamos ¿Por qué nos odian y nos desprecian así?.

Éstos indiscriminados efectos mortales de las armas de uranio entregan un total y nuevo significado al viejo término: "Carne de cañón". En Irak, lo que se da se recibe. Si bien no serán las propias municiones de uranio, el polvo de uranio estará en los cuerpos de nuestras fuerzas armadas al volver, bombas de acción retardada que lentamente toman la vida del incauto y el ignorante con su propia fuente de radiación interna, la Carne de Cañón de la Guerra Nuclear Norteamericana de siglo 21.
Bob Nichols
dissidentvoice.org
31/03/2004

- Bob Nichols escribe en Oklahoma City y es editor para DemoOkie.com

Copyright 2004, Bob Nichols. All rights reserved. Traducción:

Animalweb

02/04/2004

jueves, 28 de febrero de 2008

DIE TOTEN HOSEN/ PUSHED AGAIN




Pushed again

Why can't you just leave me alone?
You're dragging me right to the edge
I've got to go when you jerk my rope
I don't know where the good times went

Chorus:
And i'm sick (i'm sick)
Of this pain (of this pain)
In my head
And i'm scared (i'm scared)
I'm being pushed (being pushed)
Again

It's getting more than i can take
It's like a band tightening around my head
If you keep pushing something's gonna break
It's making me think i'd be better off dead

Why can't you just leave me alone?
Solitude is a faithful friend
I'll sort my life out on my own
I just want this pressure to end

Chorus (2x)

LOS SECRETOS/ PERO A TU LADO

RAIMUNDO FAGNER/ ZECA BALEIRO

TRIANA/ TU FRIALDAD

miércoles, 27 de febrero de 2008

PRIVATE INVESTIGATIONS /DIRE STRAITS (LIVE IN BASEL)



PRIVATE INVESTIGATIONS

It's a mystery to me,
the game commences.
For the usual fee,
plus expenses
Confidential information,
it's in a diary.
This is my investigation,
it's not a public inquiry.
I go checking out the reports,
digging up the dirt.
You get to meet all sorts,
in this line of work.
Treachery and treason,
there's always an excuse for it.
And when I find the reason,
I still can't get used to it.
And what have you got,
at the end of the day?
What have you got,
to take away?
A bottle of whisky,
and a new set of lies.
Blinds on the windows,
and a pain behind the eyes.
Scarred for life,
no compensation.
Private investigations.


INVESTIGACIONES PRIVADAS

Es un misterio para mí...
El juego comienza.
Para el honorario usual,
más los gastos
La información confidencial...
Está en un diario.
Es mi investigación,
no es una indagación pública.
Yo voy comprobando los informes,
excavando en la suciedad.
Usted consigue encontrarse a todas las especies
en esta línea de trabajo.

La alevosía y la traición,
hay siempre una excusa para eso.
Y cuando encuentro la razón,
Yo todavía no puedo acostumbrarme a eso.
Y qué tiene usted
¿al final del día?
Qué tiene usted ¿para llevarse?
Una botella de whisky,
y un nuevo juego de mentiras.
Persiana ciega en las ventanas,
y un dolor detrás de los ojos.
Marcado con una cicatriz para la vida,
Ninguna compensación.
Investigaciones privadas.

Dropkick Murphys "The Warrior's Code"



You're the fighter you've got the fire
The spirit of a warrior,
the champion's heart
You fight for your life because
the fighter never quits
You make the most of the hand you're dealt
Because the quitter never wins
No!

You were born to box in a city
that's seen their share
Mello, Ryan, Carney, among
them your photo proudly
Above the bar in the Gaelic Club
They tell the story of a throwback
With the heart of a lion
They salute your glory

It's another murderous right
Another left hook from hell
A bloody war on the boardwalk
And the kid from Lowell rises to the bell

[Chorus:]
Micky
It's a warrior's code
Micky
He's got the warrior's soul

[Chorus]



CODIGO DE LOS GUERREROS

Usted es el luchador, usted tiene el fuego.
El espíritu de un guerrero,
el corazón del campeón.
Usted lucha por su vida porque
el luchador nunca renuncia.
Usted reparte la mayoria de los golpes
Porque el desertor nunca gana...
¡No!

Usted nació para boxear en una ciudad
eso se ve, ya ocupa su lugar
Mello, Ryan, Carney, entre
ellos su fotografía cuelga orgullosamente
Sobre la barra en el Club de Gaelic
Ellos cuentan la historia de un retroceso una caida
Con el corazón de un león
Ellos saludan su gloria

Es otro derechazo mortífero.
Otro gancho izquierdo del infierno.
Una guerra sangrienta sobre el entablado
Y el niño de Lowell sube a la campanilla

[El coro:]
Micky
Es código de un guerrero
Micky
Él tiene el alma del guerrero

[El coro]
Usted es el luchador/ que usted tiene el fuego

NARCO-DEMOCRACIA SADOMASOQUISTA EN BATRAXIA




En Batraxia, capital de Logormia, los gobernantes siempre se dirigen a sus súbditos en las alocuciones públicas con los generales y los altos oficiales cuidándoles las espaldas. Se dice que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero en Batraxia detrás de un hombre liliputense siempre esta el cuerpo castrense en pleno, para dotarlo de un aura de grandeza y poderío que no tiene; Los generales rígidos, con sus mostachos quemados en nicotina, con los pelos de su narices calcinados por la cal andina. Detrás de sus gafas oscuras están los ojos irritados, los ojillos rojizos de cerdos embadurnados en estiércol de porqueriza patriotera, en donde se han refocilado eufóricos después de la última matanza.

Los últimos gobernantes en Batraxia se cuidan rodeados del cuerpo castrense en pleno, ya que en épocas anteriores, varios de ellos fueron apedreados y decapitados por turbas violentas de gentes que tenían oídos de artilleros para escuchar los grandes planes de los salvadores...Después, de varios décadas de re-adoctrinamiento, matanzas y control policial, la gente se volvió más receptiva y hasta disfruta con estos discursos.

El público “ciudadano” de Batraxia que observa fascinado estas alocuciones, las considera una demostración de poder y fuerza. Ya no es normal que un mandatario hable con una biblioteca al fondo y una enciclopedia de las compradas por metros, como en los tiempos de presidentes más cercanos a la literatura y que ahora se encuentran descansando en los mausoleos de la republica; ahora los símbolos patrios como la bandera del cóndor carroñero y las armas de los subalternos, le dan un aire marcial a estas arengas y discursos ventijulieros, que buscan llegar a lo más bajo y cerril de la sociedad.

La sociedad de Batraxia no tiene muchos referentes donde contrastar la información que recibe a diario, solo el 15% tiene acceso a Internet, solo el 20% compra periódicos y solo el 5% los lee. El 80 % malvive en la pobreza.

La mayoría de la gente en Batraxia cuando nace es marcada con un código de barras y se les hace una pequeña cirugía que les inhabilita un ojo, es decir, la mayoría de sus habitantes son tuertos de nacimiento, mediante una operación oftalmológica que los médicos de las granjas sociales que llaman “Seguros”, aplican sobre los infantes. No se sabe exactamente el por qué de esta operación, pero parece ser una ceguera reversible, solo, que esta operación de apertura de luz, se aplica únicamente a las clases dominantes en Batraxia. También mediante una lobotomía o una lobectomía neuronal, aplicada con un escalpelo de rayo láser a un gran porcentaje de niños de siete años en Batraxia, se le se hace una herida en el lóbulo frontal. Esto tiene como objetivo mitigar la sed de violencia y convertir en seres más dóciles a los habitantes de este trópico de sangre, a la vez que hace mermar los impulsos de una libido desiquilibrada que durante un tiempo hizo crecer los niveles de población en Batraxia y que influyó directamente en el crecimiento de todo tipo de teratologías y monstruosidades, que durante muchos años fueron producto de exportación a los mejores circos de todo el mundo.

Los noticieros y periódicos de los grandes pulpos financieros son la caja de Pandora de donde todo la violenta realidad del país, se reelabora en discursos de corte autoritario, que algunos críticos de izquierda y algunos periodistas independientes han querido comparar con discursos fascistas. Muchos no lo creen asi, ya que el fascismo clásico, fue una corriente política compleja, de contenidos profundos y de filosofías más elaboradas, que surgió en una época muy diferente, con unas condiciones posbélicas muy particulares. Países con gran potencia industrial (Alemania) o países con un pasado de gloria imperial (Italia) vieron surgir en el seno de sus sociedades unas contradicciones económicas, políticas y sociales que fueron potencializadas en la forma de un ariete social, que les llevó a romper los pactos de la historia y perpetuarse en la gloria de una guerra oscura. Existen diferencias profundas entre el fascismo clasico, y la doctrina de seguridad nacional en Batraxia, ademas de su estetica, sus discursos y sus caudillos.

El caudillo y los caudillos en Batraxia son de una cortedad de ideas y de discursos, que se puede apreciar claramente en sus productos. Estas ideas destiladas por sus mentes enfermizas, son solo aptas para conmover a las masas ignorantes y hambrientas de autoridad. Aquí el despliegue mediático de la maquinaria del poder y los discursos no tienen el fausto germano de los grandes desfiles captados por la cámara de Leni Riefenstahl; aquí tenemos a Jorge Carton y aguita pa mi gente.

El fascismo que se incubó y desarrolló en las sociedades de aquellas potencias europeas que desataron la guerra y el holocausto mundial, tenían una herencia directa en los postulados de filósofos tales como Schopenhauer y Nietzsche,grandes poetas y escritores como Ezra Pound y Celine que de una u otra forma le dieron base estética a sus doctrinas...aquí el potage que se quiere vender como cuerpo de doctrina patria lo elaboran y cocinan consejeros presidenciales, abogados de dudosa reputación, ya que venían de ser los consiglieri de capos terroristas que se habían enfrentado a las maquinarias políticas en Batraxia durante décadas pasadas. (Una de las profesiones más populares en Batraxia es la de los abogados, crecen como la peste y cada uno busca hacerse el legislador de cabecera del maleante de turno. Así, como detrás de cada presidente traqueto hay un general; detrás de cada bandolero emergente hay un buffete de abogados cuidándole el culo).

La sociedad autoritaria de batraxia se arraiga bien sobe una plataforma semifeudal. en donde los terratenientes en asocio con las mafias de la droga se tomaron el poder y crearon unos espacios de control mediático, que permean sobre el inconciente de los siervos sin tierra y de los asalariados desempleados, la imagen de una sociedad virtual en paz y prosperidad que se mueve hacia el futuro.
La realidad es bien diferente en esta tierra del trópico, en donde una camarilla de gángsteres se toman el poder con la aquiescencia de la burguesía. Esta camarilla encumbrada, ordena vigilar y castigar al resto de la población que son en gran mayoría los desempleados y los desplazados por la violencia. De la única forma que se puede controlar a una sociedad hambrienta es mediante el ejercicio del discurso disciplinario y de la bota militar. Foucault se refiere habitualmente al Ancien Régime y al periodo clásico de la civilización francesa para ilustrar la aparición de la disciplinariedad, esta sociedad en Batraxia combina las antiguas prácticas de la diciplinariedad (militarización de sociedad, criminalización de la pobreza, censo y consenso falsos) con las del control biopolítico de la posmodernidad (medios masivos de alineación, televisión y radio al servicio de los gángsteres y los neo-feudales en poder).

El caudillo y los caudillos en Batraxia son en su mayoría, gamonales y terratenientes transmutados en mafiosos del estado; y como gamonales su estética y sus discursos están impregnados de paternalismo violento y sadomasoquista. Los súbditos (ya que no son ciudadanos con deberes y derechos) tiemblan, aplauden y se inclinan genufléxos ante la arrogancia de poder y la amenaza velada de la muerte. Si el fascismo postulaba el superhombre, -el Ubermensch de los nietzscheanos-; el caudillismo agrario de Batraxia propugna por el hombre mediocre, del que hablara el filosofo y ensayista argentino José Ingenieros. Si el fascismo guerreaba por el espacio vital para un supuesto pueblo elegido; en Batraxia se despoja a los campesinos pobres mediante la guerra pora crear una sociedad de siervos sin tierra. Si el fascismo propugnaba por cierta estética del poder dentro de un capitalismo avanzado y moderno (la maquina y el cuerpo en dinámica de futurismo). El caudillismo feudal de Batraxia propugna por la estética de la esclavitud, la traición y la sumisión. Su mecánica y dinámica no son imperiales, no entran en choque por la búsqueda de una dimensión cósmica, no propone un modelo de moral o de vida, al contrario su estética es de sumisión y vasallaje al imperio que les da su razón de ser, en la medida de su utilidad como puente y cabeza de playa para posibles aventuras bélicas (las del imperio), en un futuro cercano.

En Batraxia el poder de los cipayos y los sátrapas se viste de cierta aura de muerte. Con ese aura de muerte, de poder sobre la vida de sus súbditos intenta silenciar las voces disidentes, las de los que no cantan en el coro de los himnos patrios. El poder en Batraxia es un teatro de polichinelas, marionetas y guiñols, cada uno de ellos pone su voz en el coro al servicio de un enano buitre que recita dogmas sobre el poder mayestático del estado y los vomita en cada encuentro con las masas de hambrientos y sumisos. Les condiciona y alecciona con un discurso apto solo para canes y animales en cautiverio. Reflejos condicionados para una jauría de analfabetas funcionales. El hombre libre de pensamiento independiente es tildado en Batraxia de terrorista. El hombre libre en Batraxia es tildado de enemigo de la patria. Y con estos señalamientos, ocultamientos, hostigamientos y censuras creen los del tinglado de la infamia reducir la voz de la libertad.

El manejo de los medios masivos de alienación en Batraxia es la punta de lanza con la que el poder quiere manejar las conciencias, amoldar los gustos y prevenir las disidencias y los disensos. Las encuestas son por lo tanto, una herramienta útil para crear una imagen de unanimismo. Falsa imagen, ya que las encuestas al igual que las elecciones en Batraxia desde hace décadas son manipuladas para obtener los resultados propuestos: La consolidación de la dictadura de las narco-burguesías afectas al imperio y el sacrificio del pueblo en el altar de los campos sangrientos de la patria. Las encuestas son la sopa de cada día, no buscan investigar y sondear a la opinión pública sobre una tendencia una opinión o problema; solo son necesarias para convertirse en la plataforma estadística dentro de un clima propagandístico de control bio-político. En Batraxia de hacen mas de 500 encuestas al año y los resultados son los mismos cada año. Las encuestas se hacen por teléfono, en tres o cuatro barrios elegantes del distrito capital, en donde casi siempre, a esas horas del día solo están en casa: las sirvientas, los celadores, los jardineros y los vasallos de las casas (estos son quienes responden las encuestas telefónicas). Luego, estas son publicadas en los principales diarios y sobre ellas se discute durante los siguientes quince días. Después, llega una nueva encuesta que supera la anterior en cobertura mediática y en falsedad.

En Batraxia la corrupción gubernamental es una de las máculas más ostentosas y es la razon de de ser de su política y sus políticos. La narco-democracia de esta ínsula tropical, solo vive para reproducirse en concubinato de intereses con las empresas criminales. La corrupción que se viene dando desde los tiempos de la colonia cuando en Batraxia las camarillas de feudales y terratenientes se repartirán el poder y saqueaban el erario publico mediante el ejercicio de burocracias insaciables. Estas burocracias cleptómanas, roban para los gobernantes en Batraxia y luego sufren el escarmiento publico cuando son pilladas infraganti por algunos órganos de control independientes, que todavía no han caído bajo la férula del régimen. Estos burócratas desechables son condenados a cadenas bastantes flexibles y laxas mientras engordan sus cuentas en Suiza o en los paraísos fiscales del Caribe. Después de cuatro o cinco años, se reúnen con los gobernantes de Batraxia (sus antiguos amos) y reparte el botín de las coimas millonarias que recibieron por vender a precios de saldo los grandes recursos mineros y privatizar las mejores y más productivas empresas públicas de Batraxia.

El pueblo en Batraxia vive sometido a una práctica de sadomasoquismo intenso y cada cuatro o diez años vuelve y elige a los mismos representantes que casi siempre pertenecen a los círculos del poder corrupto. Las mismas cosa nostras y mafias que con el apoyo de los delincuentes más poderosos del momento y con el aval del imperio, vuelven a manosear la cosa pública. Mafia y política en Batraxia son sinónimas y el estado se convierte en el aparato a conquistar para controlar la fuerza económica, política, militar y ejercerla sobre todo el pueblo.

EL pueblo en Batraxia en su gran mayoría no participa de la farsa electoral. El 70% del pueblo en capacidad es votar es apático por que es ignorante y esa apatía también va acompañada de un resentimiento impotente, su nihilismo violento y su miseria absoluta, lo lleva a buscar diferentes caminos para resolver sus asuntos de supervivencia económica: (mulas del narcotráfico), “justicia” por su mano:(sicariato), búsqueda de trabajo honrado: (exilio).

A pesar de todo, la gente parece ser feliz en Batraxia. El gobierno a instalado grandes cadenas de radio y música que mantienen el cerebro de los habitantes de batraxia en un clima de beatifica blues. La práctica del suicidio en Batraxia no es común, aunque su gente poco a poco hace crecer las estadísticas. (Bueno en Batraxia nunca se sabe y no se debe confiar en ellas). El pueblo de Batraxia mira el poder desde lejos, lo ve como un espectáculo que dan unas cofradías corruptas, unas mafias que se han hecho con el, a punta de dinero, corrupción, sangre y violencia. No participan ni reclaman nada; ni siquiera responsabilidades, porque el pueblo en Batraxia no tiene conciencia de ciudadanía. Tiene conciencia de rebaño revoltoso y empapado de impresiones. Manipulado, ciego y dormido es arrojado a la rueda sucia y sangrienta del samsara. El pueblo de Batraxia parece estar condenado a repetir la historia sobre una piedra de sacrificios inútiles.

De vez en cuando las masas violentas e ignorantes son intoxicadas por la propaganda oficial y entusiasmados se suman a causas que consideran legitimas y se conmueven por asuntos humanitarios que despiertan en ellos algunas fibras espirituales que creían muertas. Entonces toman acciones cívicas y participan de demostraciones multitudinarias que casi siempre son manipuladas y capitalizadas por los corífeos del régimen.

El pueblo en Batraxia aprendió a vivir lejos del poder, sumiso al poder, y al mismo tiempo independiente y distante de el. Sabe que esa gran bestia allí dormita regurgita y defeca huesos y sangre. Expolia, explota, oprime y desaloja a sus campesinos de sus tierras mientras envenena cultivos y tierras. De cierta manera, a la sociedad civil no le importa. No le importa, por que aprendió a defenderse sola y a rebuscarse su vida de otra manera, dentro de otras coordenadas. Una cartografía de norte incierto, que le acerca peligrosamente a los linderos del crimen y el hampa.

Para el gobierno de esta traqueto-cracia, unica en el mundo, todo el pueblo que no produce, no participa y no opina, es carne de hampa, o carne de cañón. Las guerras en Batraxia desde hace muchísimos años, fueron guerras entre pobres vasallos al servicio de los intereses de los poderosos y del gobierno, contra los pobres de las ciudades y el campo. Los pocos líderes auténticos fueron inmolados en el altar de la concupiscencia patria. Cegadas sus vidas por los esbirros del régimen, con la complicidad clara de los servicio secretos del imperio.

EL Futuro de Batraxia no es alentador...
Las burguesías corruptas aliadas con las multinacionales, solo utilizan la palabra patria para tratar de sugestionar a las masas ignorantes. Sus grandes intereses son la usura, el acaparamiento, el poder y el dinero. A Batraxia la han tratado como a una puta y la han golpeado y humillado casi hasta dejarla muerta. El cuerpo de Batraxia es el de una gran salamandra que ha salido herida y chamuscada de una gran conflagración.

La juventud de Batraxia que antes no participaba, no opinaba, no se movilizaba, hoy comienza a despertar de la resaca y comienza a luchar por su futuro. Si una sociedad quiere trascender buscando mejorar su historia, deberá contar con las fuerzas y las ideas de sus jóvenes. Sin la juventud Batraxia estará perdida.
La tierra de Batraxia condenada parece estar a sufrir más daño y más muerte. Solo el sueño de los hombres libres podrá redimirla, solo el sueño de los hombres y mujeres libres de Batraxia, podría conducirla por la vías de la emancipación, la independencia y la justicia social. Así su nombre verdadero con olores del dulce de caña y orquídeas frescas podría erigirse dignamente, y la salamandra oscura a la que a sido reducida, se metamorfosearía en colibrí o ave del paraíso.

Es un sueño por el que han luchado miles de hombres y mujeres, las reservas generosas de este trópico de sangre, y por el que nunca es suficiente dar más.

O.G.R.