miércoles, 3 de abril de 2013

CONRADO ALZATE VALENCIA. POETA.








Conrado Alzate Valencia, 
un poeta en busca de su Montaña Sagrada


Conrado Alzate Valencia, escritor caldense de cultivada y refinada vena lírica,  sabe que una de las razones del poeta en estado de gracia, es dar testimonio de fe. Su pagana religión, su eco-hábitat sacralizado, es la tierra. Habla el poeta a las nuevas generaciones como un viejo chamán hablaría a sus jóvenes iniciados, invitándoles a la maravilla y al poder mántico del árbol, del río, del bosque y la montaña. Con un lenguaje en donde el panteísmo iluminado por las ideas de Leadbeater dibuja las ondinas y los pequeños dioses protectores que respiran entre los amaneceres y los ocasos de nuestras montañas.

Requiere la poesía de germinadores del sueño, de inspiradores del mito, de continuadores de la literatura oral de los ancestros. Conrado  asume esta tarea con presteza y la hace diáfana y grácil, poderosa y mágica. Los elementales del bosque encuentran en él a su guardián que como poeta maduro de tierras de montaña, empuña su callado y cala su sombrero al emprender la senda de los que hablan a la montaña en el lenguaje de las formas arquetípicas, los sonidos magnéticos y los murmullos vegetales.

Este libro; "Poemas Ecológicos", impregnados de aceites de raíces y naturaleza, debería darse a conocer en las escuelas y colegios de nuestro país, ya que el bullicio de los medios masivos de alienación,  ha apartado a los jóvenes del esfuerzo físico del camino a la montaña, de la lluvia que golpea la cara de los caminantes, de las estrellas que alumbran las noches de los que van al encuentro de la Madremonte, el Duende de la montaña sagrada y el Mohán de las cuevas lacustres.

El poeta peregrino, arma una fogata al final de su jornada y habla, para que el espíritu del fuego fraterno forje la hermandad del bosque. Ya lo había descrito en clave hermética Thomas Mann en su “Montaña Sagrada”, el hombre en la soledad de la montaña encuentra la plenitud del mundo, su propia cara, los múltiples espíritus  ––de horror supranatural, de beatifica iluminación–– que se manifiestan en las rudas pruebas del buscador, del iniciado.

Conrado Alzate Valencia, escritor de acrisolada cultura, tradición y oficio; poeta que ha ejercitado su espíritu y refinado su ministerio, en los retiros a las montañas colosales del Gran Caldas y el Eje Cafetero, y que a la manera del gran Thoreau ha construido con sus manos la frágil cabaña para la meditación, su tienda de campaña iluminada por las estrellas que cantan y danzan bajo  en el silencio del mundo;  nos regala, engastadas entre el musgo verde de estas poesías;  leyendas y fábulas que se perdieron bajo el ruido de la civilización y de la vida urbana.

Una vez de regreso lo encontré y le pregunté: ¿Poeta de dónde viene?
Con su cara broncínea y su barba de ermitaño, hermano del animal totémico, aureolado por el duende, me respondió: “De encontrarme con mi soledad en la naturaleza, pero todo en mi canta”.

O.G.R.



Para Griffos de NNeoNN

Una generosa muestra de sus poemas:



ARENGA PARA EL HOMBRE

Somos el secreto, el conjuro y la llave.
Somos el camino que trazó el ángel del bosque.

Somos el poder y la puerta que os llevará
hasta los jardines del inquisitivo Adán.

El rey de la tierra nos enseñó a ser generosos          
con los seres que valoran nuestra misión.

Colocad vuestro oído en la savia, en el dosel,
en los tallos y oiréis la palabras del origen.

Encended la lámpara de vuestros sentidos
y veréis los elegidos cruzar el umbral del paraíso.


  
EL RÍO DISCURRE POR LAS CASAS

Los muros tienen sentidos como los seres vivos.
Por ellos discurre el río con sus voces y misterios.

Los seres del agua llegan enredados en la arena
y las piedras con las que construimos las casas.

Por esta razón a veces sentimos presencias
que nos desaprueban y estrujan nuestras cosas.

Y escuchamos murmullos, cantos de sirenas
y el dialogo inagotable del agua y las ondinas.

Por esta razón la abuela dice que nos cuidemos
de lo que hacemos en la soledad de nuestro cuarto.

Las paredes y las baldosas de la casa están llenas
de espíritus que los albañiles atrapan con sus plomadas.




EL OSO DE LA PRADERA

En este verano no encontró salmones
ni caribúes, ni frutas, ni vegetales.

En su territorio sólo halló juncias, raíces,
aves de rapiña y casas humeantes.

Y aún él no cuenta con la grasa y el peso
que requiere para soportar el largo invierno.

Por eso en el próximo verano, no saldrá
a buscar alimento en el río y la pradera. 

El oso se quedará en la guarida, sumido
con su osezno, en un eterno letargo fisiológico. 




INVOCACIÓN A LA PIEDRA

Tú, que has vencido el paso implacable de los años
y por lo tanto eres capaz de detener las ruedas del tiempo.

Tú, que no posees vocablos de ningún idioma
y sin embargo te comunicas con los sabios de mi aldea.

Tú, que estás cerca de la inmortalidad y los enigmas,
enséñame los secretos de tu permanencia en esta tierra.

Aparta el musgo de tu piel y muéstrame tu verdadero rostro.
Háblame de los mensajes que hay en tus signos extraños.

No entregues tus labios sólo al espíritu de mis antepasados.
Permite que yo también sea tu humilde interlocutor.





ARENGA DE LAS VENTANAS

A través de nosotras la casa puede observar
las nubes que discurren por las colinas lejanas,
el encanto de los árboles y el alfabeto de la lluvia.

Todos los días nos abrimos para que el viento
avive el fuego de la cocina, para que los pasillos
y la sala se iluminen con el canto de los pájaros. 

Somos dóciles con la luz, con las mariposas,
con el perfume y los espíritus de la huerta.
Somos enemigas silenciosas de la oscuridad.

Sin nosotras la casa sería una construcción insípida,
perdida en el corazón de los cafetales y la soledad.
Sin nosotras la casa no tendría ojos, ni color, ni vida.




EL DESIERTO

Yo fui dulce y generoso como vuestros padres,
yo tuve bosques, ríos, cultivos, reyes y Dioses.
En mí florecieron los sueños de altas civilizaciones.

Pero ahora soy un infierno de guijarros luminosos,
un reino despreciable de alacranes y crótalos.
En mis dunas sólo crecen árboles de fuego.

Hace años que desaparecieron mis cisternas
y que el cielo no me envía una gota de agua.
Ya no sé cómo son las nubes, los peces y las ranas.

Las caravanas me temen porque sé canciones
para confundir y enloquecer a los hombres,
porque he sepultado en la arena las más bellas ciudades.




EL PESCADOR

Vivo cerca del río, en los viejos naranjales
que sembró mi padre; allí fabrico redes
para capturar peces y estrellas en la noche.

Cuando salgo de casa, en las mañanas,
me encomiendo a los espíritus del agua
para que iluminen mis oficios y mi vida.

El río me enseñó sus plateadas sendas,
su idioma, sus mejores canciones y alegrías;
por eso yo, sólo veo con los ojos del agua.

De él aprendí que los remansos son el cielo
de los peces, de las ninfas y los ahogados.
En el río aprendí a ser un pescador de secretos.




 GÉNESIS DEL ÁRBOL

Cuando no existía el árbol,
los pájaros construían sus nidos
en los follajes invisibles del cielo.

Pero un día el espíritu de la tierra
engendró el árbol para que fuera
la casa de los frutos y las alas.

Y desde ese momento los pájaros
fabrican cantos para anunciar la luz
y celebrar las maravillas del árbol.




 HABITANTE DE SAVIAS

A Julio César Arciniégas Moscoso

He vivido en el árbol de fuego de la colina,
en el ángel que lo nutre y lo protege del hacha,
en el musgo y las aves que habitan  sus ramas.

En la noche sueño con la sangre de sus frutos,
con el vestido de sus flores y los ojos felinos
que me lanzan  hojas con su arco de sigilos.

De tanto habitar el árbol y otear desde su copa,
aprendí el idioma de los bosques y las ninfas.
Yo bebo enigmas en el vaso oculto de la savia.




  
 DIARIO DE UN SECUESTRADO

A Oscar Tulio Lizcano González

Estos seres humildes, de ojos taciturnos,
han sido mis alumnos durante ocho años.

Yo les he enseñado con devoción lo poco
que he aprendido en el mundo de los humanos.

Estos seres son los tableros y las páginas
donde escribo con lágrimas mi poesía.

Ellos son más atentos y poseen más dulzura
que los hombres que me han quitado la libertad.

Los árboles de esta selva son todo lo que tengo,
son mi lenitivo, mi amuleto y mi canción.




 MONÓLOGO DE LAS ONDINAS

Nosotras somos tan reales como los huesos
y las llamas de sangre que crepitan en el humano.

Las manos verdes y laboriosas de la naturaleza
nos hicieron de los efluvios y la música del agua.

Unos nos han visto pintar las piedras del río
y llevar a la superficie del agua a los ahogados.

Otros nos han visto danzar en la ribera y las olas
y sin embargo dudan de nuestra existencia.

Nosotras somos deidades de los mares y la lluvia;
somos el misterio, la vida y los ojos del agua. 




SOLILOQUIO DE LA PIEDRA

Soy un libro que contiene el origen de los seres
y las cosas, la historia de viejas civilizaciones
y los poderes que me engendraron en estos montes.

El hombre con frecuencia indaga mis secretos,
pero yo siempre callo, jamás muevo mis labios.
Las palabras y el ruido no forman parte de mi mundo.

Mis pensamientos y mis sueños son intraducibles
como el sonido del mar y el canto de las aves.
Sólo los espíritus del bosque comprenden mi lenguaje.




 TUS MANOS

Tus manos crearon los árboles
para los seres de la tierra y el aire,
para las cigarras y el caminante.

Ellas los hicieron para el ojo humano,
para el alma, para que veamos
la belleza que derrama tu creación.

Y todas las mañanas tus manos,
los riegan con una lluvia de hálitos,
de colores, de mariposas y de pájaros.

Tus manos, Señor, radiantes y puras,
deben tener los arcanos y la inocencia
que reinan en tus hijos de celulosa.


  
 ROGATIVAS

Hacedor de milagros para mi pueblo; creador
de bosques húmedos, de líquenes y pájaros.

Instala tu inmenso toldo de niebla sobre esta tierra
de osos, de cazadores, de secretos y leyendas.

Bendice los ríos y los lagos con tus manos de agua
para que en ellos nunca falten salmones para el águila.

Escucha, oh Dios de la Lluvia, nuestras oraciones.
Haz que tu espíritu viva siempre en estos montes.
 
No importa que tus aguaceros estropeen las aldeas
y en la noche los niños no puedan contar las estrellas.





 MONÓLOGO DE LAS PUERTAS

Somos hermanas de las ventanas, fieles guardianas
de los objetos del hombre, de sus sueños y alegrías.

Nosotras venimos del humus, de la semilla, de la savia,
de las altas jerarquías que rigen los bosques y la tierra.

En su taller de geometrías el ebanista nos dio elegancia
y movimiento; nos ligó al misterio de la arquitectura.

El ángel del bosque nos roció con sangre de cordero
para protegernos de la levedad y los demonios.

Por eso tras nosotras hay un reino íntimo y puro;
un reino donde la muerte no tiene poder ni convicción.




SOÑADOR

Préstame el más humilde de tus poderes, hermano,
el ángel de la tierra, las semillas de luz, los pájaros,
el viento y los rumores que mueven tu misterio.
Préstame, silente, el idioma nemoroso de tus sueños.

Préstame por una noche el unicornio de tus ojos,
el magnetismo de tu tallo, la oración de tu silencio
y el agua que nutre tus entrañas desde tu nacimiento.
Préstame, benefactor, las imágenes de tus sueños.

Préstame el arquitecto de tu destino y de tus años,
los milagros que espigan en tus manos verdes
y la sonrisa de los niños que juegan a tu alrededor.
Préstame, soñador, los frutos dulces de tu sencillez.
 



 INTERPRETES DEL ORIGEN

Tal vez ellos, han conjugado
y pronunciado perfectamente el verbo
que creó el mar, la tierra y el cielo.

Y con sus armoniosas canciones,
han escrito en los cuadernos del aire
las palabras sagradas del origen.

Tal vez ellos, con su idioma límpido
como los ojos de los niños, han abierto
ya las veredas y cerrojos del paraíso.



  
CONRADO ALZATE VALENCIA

Poeta y ensayista. Miembro del movimiento Poetas del Mundo, de la red de Escritores Latinoamericanos y de la Unión Hispanoamericana de Escritores.

Ha participado en cinco Nuevos Juegos Florales de Manizales (1998, 1999, 2000, 2005 y 2009), tres Encuentros de la Palabra (Riosucio, 1993, 1996 y 2006), III Feria Iberoamericana del Libro: “La palabra la tienen los poetas” (Manizales, 2000), Primera Muestra Internacional de Poesía: Palabra Nocturna (Pereira, 2000), Octava Feria del Libro Ciudad de Manizales: “Lectura de Poesía” (2007), Décimo Festival y Sexta Muestra Iberoamericana de Poesía (Manizales, 2008), Segundo Festival Nacional de Poesía de Amor y Desamor (Riosucio, 2008), III, IV y VI Encuentro Universal de Escritores: Vuelven los Comuneros (Santander, 2009, 2010 y 2012), VIII Festival de los Ocobos: Encuentro Nacional de Escritores (Ibagué, 2010), XIV Encuentro Internacional de Poetas (Zamora, Michoacán, México), Encuentro Internacional: “Poetas en el Equinoccio” (Pereira y Dosquebradas, Risaralda, 2010, 2011, 2012 y 2013), Primera Ruta Poética del Occidente Colombiano (Tuluá, Caicedonia y Sevilla, Valle del Cauca, 2012), III y IV Encuentro Internacional de Poesía por la Paz (Guarne, Venecia, Amagá, Guatapé, Itagüí, Bello, Medellín, Antioquia, 2011 y 2012), entre otros eventos.

Ha publicado los libros de poesía: Paraísos inexistentes (2000), Canción de Ahasverus (2000), Escrito en el viento: versos de amor y desamor (2004), Sílabas humanas (2004), Memoria de la sangre (2006), dos ediciones de Apología de los dragones (2007 y 2008), Cantos para anunciar la luz: antología personal (Colección “50 poetas colombianos y una antología”, 2010), Poemas ecológicos (2012) y Apenas voy para las cosas (Colección de Poesía “Tulio Bayer”, 2013). Sus textos han sido publicados en Hipsipila: Revista Cultural de la Universidad de Caldas, Juegos Florales: Revista de Literatura del Centro de Escritores de Manizales, Revista Mefisto, Luna Nueva, Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República, La Avispa (Mar del Plata, Argentina), entre otras. También ha dado a conocer su obra en periódicos, suplementos literarios, páginas electrónicas y portales de Colombia, Perú, Chile, Argentina y México.

Es Fundador-Director del Taller de Poesía “Carlos Héctor Trejos Reyes” y del Festival Nacional de Poesía de Amor y Desamor, de Riosucio, Caldas. En la actualidad es Coordinador de la Biblioteca El Bosque, de la ciudad de Manizales”.



SOBRE LA OBRA DE CONRADO ALZATE VALENCIA  

“Conrado Alzate muestra su oficio de escritura al entregarnos poemas focalizados en la voz de objetos cotidianos: muros, baldosas, ventanas, puertas. ¿Podría hablarse de un gongorismo conceptual? La propuesta poética de Conrado merece atención pues ha disuelto el ´Yo´ a favor del objeto que lo sostiene y del grupo que lo acoge: nosotros”.
Carlos Aguasaco (Nueva York)

“Tu poesía me parece exquisita, posee tan delicada elección de las palabras que todas ellas brillan”.
Marcela Predieri (Argentina)

“¡Qué bellos tus poemas! Realmente eres un escritor de primera, aunque ya sabemos cómo funciona el ´marketing´ de la literatura en esta parte del mundo, y el alza continua de las acciones de la mediocridad”.
Jorge Dávila Vázquez (Ecuador)

“Maravilloso canto a las cosas que nos pertenecen, las que quisiéramos se mantuvieran, como nosotros, todavía en pie. Su palabra Maestro Conrado, es una evocación de la existencia monumental del hombre y sus preciadas pertenencias”.
 Álvaro Baltazar Chanona Iza (México)

(E-mail:conradoalzate2009@hotmail.com)









1 comentario:

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